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Windows 11: la búsqueda se desordena y microsoft se derrumba

La búsqueda en el menú inicio de Windows 11 ha sucumbido a una actualización, dejando a los usuarios con un sistema operativo que se ha vuelto repentinamente lento e ineficaz. Un fallo, aparentemente provocado por la reciente actualización de Bing, ha desatado el caos en miles de equipos, especialmente aquellos con Windows 11 23H2.

Un bing descontrolado y la caída del menú

Un bing descontrolado y la caída del menú

Microsoft ha reconocido la incidencia y, en un giro sorprendente, admitió que la optimización de búsqueda implementada con la actualización de Bing fue en realidad la causa del problema. Lo que se presentaba como una mejora en el rendimiento, resultó ser un desastre para la funcionalidad básica del sistema operativo. Los usuarios reportan una respuesta glacial ante cualquier consulta, un síntoma que, curiosamente, se mitiga al desactivar la integración de Bing.

La situación se agrava porque el fallo afecta principalmente a los dispositivos con la versión 23H2, una que Microsoft ya ha descontinuado oficialmente. La compañía, sin embargo, se muestra pragmática: ha revertido la actualización de Bing en el servidor, buscando una solución rápida, aunque la recuperación completa del sistema aún está en curso. Los informes de errores, aunque disminuyendo gradualmente, siguen siendo evidentes.

Un usuario particularmente perspicaz encontró una solución temporal: una modificación en el registro de Windows que, al desactivar la búsqueda web, devuelve la fluidez original al sistema. Una alternativa, aunque menos elegante, que revela la frustración generalizada con esta fallida actualización.

Desde Microsoft, insisten en que la situación se resolverá “de forma automática” a medida que la corrección del servidor se propague. Pero la realidad es que la experiencia del usuario, durante este período, se ha deteriorado significativamente. La recomendación oficial: mantener los equipos conectados y evitar la aplicación manual de políticas de grupo que pudieran interrumpir el proceso de corrección. Un mensaje que, en última instancia, no ofrece consuelo a un usuario que se encuentra con un sistema que no funciona como debería.

En definitiva, la debacle de la búsqueda en Windows 11 no es solo un fallo técnico, sino una muestra de la fragilidad inherente a las actualizaciones masivas y la dependencia de componentes de terceros. Una lección amarga para aquellos que confían ciegamente en los sistemas operativos que se supone deben simplificar nuestras vidas.