Whatsapp da un salto visual: liquid glass llega al ipad
La aplicación de mensajería de Meta ha comenzado a implementar su nuevo diseño, ‘Liquid Glass’, en la versión para iPad, un movimiento que busca uniformar la experiencia visual con la que ya disfrutamos en el iPhone.
Un cambio de piel para el ipad
Tras su introducción inicial en iOS, la interfaz ahora se presenta con una estética más moderna y fluida, dotada de elementos translúcidos que evocan el efecto de un cristal líquido. Se aleja del diseño plano tradicional, apostando por una dinámica que incluye animaciones suaves y una sensación de profundidad en menús y botones. La barra inferior, crucial para la navegación, se transforma en un elemento flotante y parcialmente transparente, un detalle que impacta inmediatamente.
Pero no todo es estética. WhatsApp, bajo la dirección de sus desarrolladores, ha optado por una estrategia que va más allá de la apariencia. La barra superior de navegación, por ejemplo, responde al desplazamiento dentro de la app, volviéndose más transparente a medida que el usuario explora los chats. Este efecto busca una integración visual más orgánica, reducir la rigidez de la pantalla y, en definitiva, integrar el iPad en el ecosistema de WhatsApp de una manera más intuitiva.

Detalles que marcan la diferencia
Los botones y menús contextuales también han sido adaptados al nuevo estilo ‘Liquid Glass’, con un acabado translúcido y animaciones más refinadas al interactuar con ellos. El despliegue de esta actualización se realiza de forma gradual, lo que significa que algunos usuarios ya pueden disfrutar de esta nueva interfaz, mientras que otros la recibirán en las próximas semanas. Meta, con su habitual cautela, está monitorizando el rendimiento y corrigiendo posibles errores antes de una implementación global.
Este despliegue progresivo es, en parte, una medida de seguridad. La compañía, como es habitual, sigue trabajando en mejoras adicionales para iOS y otras plataformas como Mac, lo que sugiere que el diseño ‘Liquid Glass’ continuará evolucionando en el futuro. La apuesta por la fluidez y la transparencia es evidente, y no parece que WhatsApp vaya a revertir esta decisión.
El rediseño, aunque prometedor, introduce una sutil modificación: la ausencia de etiquetas de texto bajo los iconos, un elemento que le otorga un aspecto más minimalista. Un pequeño detalle, sí, pero que contribuye a la imagen general de la aplicación.
