Wall street en picada: ¿el freno de trump es suficiente?

La quinta semana consecutiva de pérdidas golpea con fuerza a Wall Street, marcando su peor desempeño en casi cuatro años. El mercado bursátil, presa de la incertidumbre geopolítica y la volatilidad inherente a las negociaciones con Irán, se desploma mientras la pausa en los ataques de Trump se extiende hasta el 6 de abril, dejando en el aire el futuro de un posible acuerdo.

La tensión geopolítica erosiona la confianza de los inversores

La prolongación de la tregua, aunque aliviadora a corto plazo, no ha logrado calmar los ánimos en las grandes plazas financieras. El S&P 500 se hundió un 0,45%, arrastrando consigo las pérdidas del día anterior, mientras que el Dow Jones se desplomó un 0,93%, perdiendo 422 puntos. Incluso el Nasdaq 100, impulsado habitualmente por el sector tecnológico, no escapó a la sangría, cediendo un 0,55%.

Lo que nadie cuenta es que esta caída no es un espejismo. Tras una semana de vaivenes, impulsados por las fluctuantes esperanzas de un acuerdo, la realidad ha golpeado con fuerza. Las declaraciones contrapuestas, con Trump insistiendo en que Irán “suplica” un acuerdo y Teherán negando rotundamente la imposición de “ultimátums”, solo sirven para aumentar la incertidumbre y alimentar la aversión al riesgo.

Bitcoin, refugio en apuros

Bitcoin, refugio en apuros

Pero la tormenta no se limita a Wall Street. La volatilidad global también ha afectado a otros activos, como Bitcoin. La criptomoneda, que aspira a ser el refugio seguro por excelencia, ha caído un 3,01%, cotizando a 66.708 dólares, su nivel más bajo en más de dos semanas. El vencimiento de opciones de Bitcoin por valor de 14 mil millones de dólares el viernes tampoco ha ayudado a estabilizar su cotización.

La cifra habla por sí sola: Bitcoin se encuentra atascada entre los 60.000 y los 75.000 dólares, muy lejos de su máximo histórico de octubre de 2025, cuando alcanzó los 126.000 dólares. La caída refleja la creciente cautela de los inversores ante el panorama económico global, y pone en entredicho su capacidad para actuar como alternativa al oro en tiempos de turbulencia.

En definitiva, la incertidumbre geopolítica, sumada a la debilidad de la economía europea, ha creado un cóctel explosivo que está sacudiendo los mercados financieros de todo el mundo. La pausa de Trump puede ser un respiro, pero no una solución. El tiempo dirá si es suficiente para evitar una mayor escalada de tensiones y una nueva oleada de pérdidas en Wall Street y más allá.