Wall street en caída libre: ¿el fin del reinado tecnológico?

El Nasdaq 100 ha entrado en territorio de corrección, arrastrando consigo al Dow Jones y al S&P 500 en una semana negra para los mercados. La escalada de tensiones con Irán ha desatado una ola de ventas que amenaza con desestabilizar la recuperación económica y cuestiona la resiliencia del sector tecnológico, hasta ahora motor del crecimiento.

El petróleo se dispara y la inflación acecha

La guerra en Oriente Medio, con el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, ha disparado los precios del petróleo por encima de los 110 dólares por barril. Donald Trump, en un intento de aplazar el inevitable, ha pospuesto un ataque a las instalaciones energéticas iraníes durante diez días, pero la incertidumbre reina. La consecuencia directa es un temor creciente a que la inflación se reavive, frenando el crecimiento económico en un momento delicado. La cifra habla por sí sola: el Nasdaq 100 ha perdido un 11% desde su máximo histórico de octubre, y se encuentra en su peor semana desde 2022.

Tecnología a la baja: ¿una burbuja a punto de estallar?

Tecnología a la baja: ¿una burbuja a punto de estallar?

El sector tecnológico, tradicionalmente visto como un refugio seguro, ha sido el más castigado. Las acciones de memoria, que lideraron la subida a principios de año, han encabezado la sangría, arrastrando al resto del índice. La ansiedad sobre el gasto de capital y el creciente escepticismo sobre el impacto real de algunas innovaciones en la economía general han erosionado la confianza de los inversores. Aaron Hill, analista jefe de FP Markets, advierte de la proximidad de la temida “Cruz de la Muerte”, una señal técnica que históricamente ha precedido a caídas más profundas.

El nasdaq se acerca a territorio desconocido

El nasdaq se acerca a territorio desconocido

Pero hay un detalle que preocupa aún más: el Nasdaq 100 acumula ya diez semanas de pérdidas en las últimas once. Paul Hickey, cofundador de Bespoke Investment Group, señala que esta consistencia a la baja solo se ha observado en unos pocos períodos a lo largo de la historia del índice. Joe Mazzola, estratega jefe de Charles Schwab, resume la situación: “El fin de semana llega con las tensiones de guerra en aumento y los inversores rehuyendo el riesgo”. La volatilidad se ha instalado y los inversores buscan refugio en activos más seguros.

La recuperación, si es que llega, dependerá de un factor determinante: la caída de los precios del petróleo. Hasta entonces, Wall Street seguirá navegando en aguas turbulentas, con la amenaza de una corrección aún más profunda latente.