Ucrania busca desplazar el patriot: un misil barato podría cambiar el juego en el frente

La empresa ucraniana Firepoint ha desvelado un ambicioso plan: desarrollar un sistema antiaéreo alternativo al Patriot, con el objetivo de reducir drásticamente el coste de interceptar misiles balísticos a menos de un millón de dólares. Un proyecto que, de tener éxito, podría revolucionar la defensa aérea en el conflicto y alterar la dinámica de las operaciones militares.

Un desafío estratégico y económico

Un desafío estratégico y económico

El cofundador y diseñador jefe de Fire Point, Denys Shtilierman, ha señalado que la creciente escasez y el elevado coste del Patriot, debido a su despliegue en el Golfo Pérsico, han motivado esta iniciativa. Según declaraciones a Reuters, la compañía está buscando colaboraciones con empresas europeas en áreas clave como radar, búsqueda de objetivos para misiles y sistemas de comunicaciones, áreas donde su expertise actual es limitado. Shtilierman ha mencionado explícitamente a Weibel, Hensoldt, SAAB y Thales, destacando la calidad de sus soluciones de radar como un factor determinante en la búsqueda de socios estratégicos.

La creciente amenaza de los drones en las guerras actuales obliga a una reevaluación de las estrategias de defensa. El Patriot, actualmente el principal sistema de defensa aérea occidental, se enfrenta a limitaciones de suministro y a un coste operativo significativo, especialmente al interceptar enjambres de UAVs de bajo coste. Un misil de defensa con un coste inferior a un millón de dólares, como el que Firepoint pretende desarrollar, representa un cambio radical, permitiendo una respuesta más efectiva a la proliferación de estos dispositivos.

La compañía ya está trabajando en el desarrollo de dos nuevos misiles balísticos supersónicos: el FP-7, con un alcance de 300 km, y el FP-9, capaz de transportar una ojiva de 800 kg a una distancia de hasta 850 km. Además, la empresa espera la aprobación del gobierno ucraniano para una inversión de 2.500 millones de dólares procedente de un conglomerado de Oriente Medio, lo que abriría la puerta a nuevas oportunidades de negocio, incluyendo el lanzamiento de satélites en órbita baja. La autoridad antimonopolio ucraniana tiene hasta octubre para tomar una decisión sobre la propuesta.

El objetivo final es lograr la interceptación del primer misil balístico a finales de 2027, un plazo ambicioso pero realista según Shtilierman. La inversión prevista permitiría a Firepoint no solo desarrollar el misil, sino también escalar la producción y establecer una cadena de suministro robusta. La compañía, que ya es el mayor fabricante ucraniano de drones de largo alcance utilizados en ataques contra objetivos en territorio ruso, está demostrando una capacidad de innovación y adaptación notable en un entorno de guerra.