Strategy inc.: bitcoin la golpea, pero saylor sigue comprando

Strategy Inc., el gigante de software que apostó fuerte por Bitcoin, ha sufrido un duro revés en el primer trimestre. Una pérdida no realizada de 14.500 millones de dólares, una cifra que da vértigo, ha sacudido a la empresa, evidenciando la volatilidad inherente a las criptomonedas, incluso para quienes las manejan a esta escala.

La caída de bitcoin, un dolor de cabeza para saylor

La caída de bitcoin, un dolor de cabeza para saylor

El desplome de Bitcoin, superior al 20% durante estos tres meses –el peor inicio de trimestre desde 2018– ha golpeado directamente a las reservas de Strategy, que, a pesar de todo, superan los 50.000 millones de dólares. La empresa, recordemos, adoptó recientemente nuevas normas contables que obligan a registrar estas fluctuaciones en sus resultados, lo que amplifica el impacto de la volatilidad en sus cuentas. La ironía es que, precisamente, este nuevo marco contable hace visible la magnitud del riesgo que Saylor ha asumido.

Pero lo que nadie cuenta es que, en medio de la tormenta, Michael Saylor, el CEO de Strategy, no se ha amilanado. La compañía, según un documento presentado a la SEC, continuó comprando Bitcoin, acumulando 4.871 unidades por unos 330 millones de dólares, a un precio medio de compra de 67.700 dólares por Bitcoin. Una señal, si se quiere, de que la fe en la criptomoneda sigue intacta, a pesar de las pérdidas.

La cifra habla por sí sola: 2.420 millones de dólares en beneficio fiscal diferido durante el trimestre. Un bálsamo, quizás insuficiente, ante la hemorragia provocada por el precio de Bitcoin. El problema, como siempre, reside en el equilibrio: el valor de las reservas se encuentra ahora por debajo del precio medio de compra, que supera los 75.000 dólares, reflejando la distancia entre el optimismo inicial y la realidad actual del mercado.

El modelo de negocio de Strategy, que en su momento álgido permitía la emisión de nuevas acciones para financiar más compras de Bitcoin, se ha complicado. La pérdida de esa ventaja, sumada a los mercados de capitales más restrictivos, ha obligado a Saylor a buscar alternativas: la emisión de acciones preferentes Stretch, una opción que evita la dilución de los accionistas pero genera obligaciones de pago fijas. Saylor, como un equilibrista, alterna entre ambas estrategias, buscando el punto óptimo en función de las condiciones del mercado y la demanda de los inversores.

Para que este juego siga siendo viable, Bitcoin debe revalorizarse más rápido de lo que crecen las obligaciones de la empresa. Strategy cuenta actualmente con una reserva de efectivo de 2.250 millones de dólares, suficiente para cubrir intereses y distribuciones durante más de dos años. Un colchón, sí, pero que podría evaporarse rápidamente si el precio de Bitcoin no cambia de rumbo. La apuesta de Saylor es audaz, arriesgada y, en última instancia, dependerá de la capacidad de Bitcoin para recuperar el brillo perdido.