Sonia marzo: la ia no es lujo, es supervivencia para españa
Sonia Marzo Arnáez, directora de Capacitación en Inteligencia Artificial de Microsoft España, no habla de tendencias, sino de supervivencia. En una España que se posiciona sexta a nivel mundial en el uso de IA, la experta, maratonista de élite, nos advierte: la clave no es la velocidad, sino la estrategia para evitar que esta revolución tecnológica amplíe las desigualdades.
La ia: un muro que hay que escalar con formación
Marzo, que aplica su experiencia en carreras de fondo a la formación en IA, ve un paralelismo claro: “En toda maratón llega un momento crítico, el muro. Y solo se supera con preparación, constancia y estrategia”. Esa misma lógica la impulsa a democratizar el acceso a la IA, un objetivo que se antoja ambicioso en un país donde, según sus estimaciones, el 95% de la población desconoce su potencial real.
El problema no es la falta de Tecnología, sino su distribución. Mientras que los entornos tecnológicos abrazan la IA, el resto de la sociedad se queda atrás. Microsoft, a través del proyecto Elevate, intenta romper esa barrera, colaborando con entidades como Fundación ONCE y Fundación Esplai, para ofrecer formación a colectivos vulnerables. “Es fundamental que todos tengan acceso a esta formación básica, de lo contrario, no tendrán las mismas oportunidades”, subraya Marzo.

De la clase tradicional al 'coach' del aprendizaje
Pero la accesibilidad no es suficiente. ¿Cómo evitar que la IA se convierta en un atajo que atrofie el pensamiento crítico en las aulas? La respuesta de Marzo es rotunda: “Hay que entender que no se trata simplemente de usar la IA como una herramienta más, sino de un cambio profundo en la forma de enseñar y aprender”. El rol del profesor evoluciona, dejando atrás la figura del poseedor del conocimiento para convertirse en un coach que guía y contextualiza.
Un ejemplo revelador lo encontró una profesora de literatura al enseñar las Coplas a la muerte de Jorge Manrique. En lugar del enfoque memorístico tradicional, utilizó la IA como un “distorsionador”, desafiando a los alumnos a detectar falsedades en el contexto histórico de la época. “La IA en educación puede transformar la preparación de la clase con retos y motivación”, afirma Marzo, quien ve en esta anécdota la clave para integrar la IA de forma natural y fomentar el pensamiento crítico.

El reto de un país que envejece
La acogida de los programas educativos ha sido, según Marzo, “impresionante”, aunque reconoce la resistencia inicial de algunos docentes. “Nuestro objetivo no es sustituir su papel, sino acompañarlos en su evolución”, explica, defendiendo la importancia de la formación continua y la flexibilidad en un contexto de cambio constante.
En España, con una población envejecida que aspira a vivir más años, la IA se presenta como una oportunidad crucial en el ámbito de la medicina.
