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Softbank invierte 33.000 millones en un gigantesco centro de datos de ia en ohio

SoftBank Group Corp. está apostando fuerte por la inteligencia artificial. La compañía planea construir un enorme complejo de centros de datos en Ohio, un proyecto que podría superar los 33.000 millones de dólares antes de 2030. La iniciativa, ubicada en un antiguo complejo de enriquecimiento de uranio del Departamento de Energía de EE. UU., alimentará su infraestructura con gas natural.

El proyecto, con capacidad para <strong>10 gigavatios</strong> de energía, busca impulsar la carrera de la ia

El proyecto, con capacidad para 10 gigavatios de energía, busca impulsar la carrera de la ia

La primera fase del complejo, con una potencia de 800 megavatios, podría costar entre 30.000 y 40.000 millones de dólares y estar operativa a principios de 2028. Esta es la primera vez que se revelan detalles concretos de este ambicioso plan. El proyecto forma parte de un acuerdo comercial entre EE. UU. y Japón, acordado durante la presidencia de Donald Trump, que incluye inversiones en otras áreas como una terminal de exportación de petróleo y una planta de gas.

La expansión masiva de centros de datos, impulsada por la creciente demanda de IA, se enfrenta a un creciente rechazo en Estados Unidos. Los altos costes de agua y electricidad son un obstáculo. La administración Trump ha intentado abordar estas preocupaciones, exigiendo a las empresas tecnológicas que asuman parte de los gastos y asegurando suministros eléctricos.

El proyecto de SoftBank es una apuesta estratégica para mantener la competitividad de EE. UU. en la carrera por la hegemonía en inteligencia artificial frente a China. La compañía ya ha obtenido las turbinas necesarias para el proyecto de gas, con la primera entrega prevista para dentro de un año. El resto se incorporarán en los próximos años.

El despliegue de esta infraestructura pone de manifiesto la magnitud de la inversión necesaria para hacer realidad la promesa de la IA. SoftBank busca consolidar su posición como un actor clave en este campo, a pesar de los desafíos regulatorios y ambientales que se avecinan. La cifra habla por sí sola: la inversión de 33.000 millones de dólares es un claro indicativo de la magnitud de la apuesta.