Samsung s26 ultra: ¿un paso atrás en la innovación?

La promesa de Samsung era clara: una nueva generación de Galaxy Ultra que consolidara su liderazgo. Sin embargo, la realidad, según un reciente sondeo, dista mucho de las expectativas. Más del 53% de los votantes expresan su decepción con las mejoras introducidas en el S26 Ultra, una cifra que pone en tela de juicio la estrategia de la compañía.

El titanio que nunca llegó

La primera piedra en el zapato, y no es un detalle menor, es la ausencia del marco de titanio, un elemento que define la sensación de solidez y calidad premium en los smartphones de gama alta. Samsung, aparentemente, optó por un diseño de aluminio, una decisión que, según fuentes internas, estaría motivada por la subida de los precios de las materias primas. Un recorte de costes que se siente en la mano, especialmente cuando se desembolsan 1.300 dólares por el dispositivo.

Lo que nadie cuenta es que esta decisión no solo afecta al tacto, sino también a la capacidad de disipación del calor y a la transmisión de la señal, elementos cruciales para un rendimiento óptimo. La compañía, en lugar de innovar, parece haber tomado un camino ya transitado por otros fabricantes, un movimiento que resulta desconcertante para los consumidores que esperan algo más de Samsung.

El s pen, un fantasma del pasado

El s pen, un fantasma del pasado

Otro golpe para los usuarios más fieles es la persistente falta de soporte Bluetooth para el S Pen. A pesar de las críticas generalizadas del año pasado, Samsung se aferra a la idea de que el uso de esta función es marginal. ¿Realmente es tan difícil entender que algunos usuarios valoran la conectividad y la versatilidad que ofrece el S Pen? La respuesta, al parecer, es un rotundo no.

Pantalla: un espejismo de privacidad

Pantalla: un espejismo de privacidad

La pantalla, si bien brillante, esconde una peculiaridad: al activar el modo de privacidad, la resolución se ve reducida a la mitad, desactivando la mitad de los píxeles. Una solución que, más que proteger la privacidad, limita la experiencia visual. Un truco que deja en evidencia la falta de alternativas más sofisticadas y eficientes.

En el apartado fotográfico, las mejoras son, en el mejor de los casos, marginales. El teleobjetivo de 5x ha mejorado su apertura, pero el esperado avance en el teleobjetivo de 3x no se ha materializado. Se esperaba algo más de la división de cámaras de Samsung, especialmente en un dispositivo que se pretende ser la cúspide de la Tecnología móvil.

Batería: la misma historia de siempre

Pero lo más decepcionante, sin duda, es la batería. A pesar de las expectativas generadas por la competencia, Samsung se ha limitado a mantener la misma célula de 5000 mAh que lleva utilizando desde hace años. Mientras que OnePlus y Xiaomi apuestan por baterías de mayor capacidad, Samsung parece conformarse con el status quo. La ausencia de MagSafe, otra funcionalidad que muchos usuarios esperaban, es la guinda del pastel de un conjunto de decisiones que generan frustración.

No todo está perdido. Samsung ha incorporado interesantes novedades, como el modo de privacidad con visibilidad limitada desde ángulos externos, la carga rápida por cable de 60W y el nuevo codec de vídeo APV. Además, la inteligencia artificial ha dado un salto cualitativo, permitiendo la fusión de imágenes y la eliminación de ruido de fondo en vídeos con una facilidad asombrosa. El nuevo sistema de bloqueo horizontal es, sin duda, un acierto.

En definitiva, el Galaxy S26 Ultra no es un mal teléfono, pero no es el salto generacional que se esperaba. Si posees un Galaxy S25 Ultra, lo mejor es esperar a la próxima iteración. Si, por el contrario, vienes de un modelo anterior, la actualización puede ser interesante, pero no esperes un milagro. El futuro, al menos por ahora, parece residir en la S27 Ultra.