Rusia arma a los fusiles ak-47 con munición letal contra drones

El ejército ruso ha desarrollado una munición revolucionaria capaz de destruir drones de forma económica y eficiente, un avance que podría redefinir la guerra moderna.

Un nuevo arma en el campo de batalla

Un nuevo arma en el campo de batalla

Kalashnikov Concern, el gigante detrás del legendario AK-47, ha creado balas específicas para sus fusiles de asalto, diseñadas para neutralizar rápidamente los vehículos aéreos no tripulados (UAV) que se están volviendo omnipresentes en los conflictos actuales. La compañía ya ha probado con éxito estas municiones, denominadas cartuchos multibala experimentales de 5,45 mm, contra una variedad de drones en un fusil AK-12.

El resultado fue devastador: los impactos dañaron severamente los motores, las baterías, las placas de circuitos electrónicos y los componentes estructurales del UAV, provocando su caída controlada. Lo sorprendente es que el diseño del cartucho, con sus elementos que se separan sistemáticamente al salir del cañón, optimiza la estabilidad balística y la fiabilidad, convirtiendo al AK-12 en un arma de disuasión efectiva contra esta amenaza creciente.

Pero la innovación no termina ahí. Una empresa ucraniana está negociando con fabricantes europeos para lanzar en 2027 una alternativa más asequible al sistema Patriot, el sistema antiaéreo estadounidense. Esta nueva munición, compatible con el cargador estándar del AK-12 (30 cartuchos), permite a los soldados alternar entre munición estándar y multibala, ofreciendo una flexibilidad táctica crucial en el campo de batalla. Un soldado, con un cargador lleno, podría abordar la confrontación con una gama de opciones de munición, aumentando significativamente su capacidad de respuesta.

El AK-12, una evolución de los fusiles de asalto rusos, incorpora mejoras significativas respecto a sus predecesores, aceptando una amplia gama de municiones, incluyendo el calibre 5,56x45 mm, el estándar en las fuerzas de la OTAN. Francia, por su parte, planea un aumento del gasto militar de 36.000 millones de euros, centrado en el desarrollo de capacidades antiaéreas, incluyendo el despliegue de este nuevo sistema de armas.

La carrera por neutralizar los drones ya no se limita a los sistemas antiaéreos de alto coste. La solución rusa ofrece una alternativa viable, económica y, sobre todo, integrada en el arsenal existente de muchos ejércitos. El avance ucraniano, con el desarrollo de la munición 'Horoshok', demuestra que la innovación no es exclusiva de un solo bando. El Ejército de Estados Unidos también está explorando este tipo de munición, adaptándola a rifles de asalto como el AR-15 y el SIG MCX, replicando el concepto de proyectiles que oscilan y dispersan fragmentos a medida que se acercan al objetivo.

La guerra de los drones ha comenzado, y la respuesta rusa podría cambiar radicalmente el equilibrio de poder en el campo de batalla.