Powell se despide: la fed al borde del abismo con trump, irán y la ia
Jerome Powell se despedirá del próximo miércoles, 29 de abril, poniendo fin a una década en la presidencia de la Reserva Federal, un periodo marcado por tormentas financieras y una relación tensa con la Casa Blanca.
Un relevo que podría cambiar el rumbo de la economía
La resolución de la investigación del Departamento de Justicia de Trump contra Powell, que amenazaba con bloquear el nombramiento de Kevin Warsh, ha despejado el camino para el cambio. Pero la llegada de Warsh no es un simple relevo; podría significar un giro radical en la filosofía y las prioridades de la Fed, según analistas como Eiko Sievert de Scope Ratings.
Warsh, un ex ejecutivo de Goldman Sachs, apuesta abiertamente por una bajada de tipos, argumentando que el auge de la Inteligencia Artificial no desencadenará una nueva inflación. Una visión que contrasta fuertemente con el contexto actual, donde la inflación se mantiene por encima de los objetivos y las tensiones geopolíticas, especialmente la guerra en Irán y su impacto en los precios del petróleo, amenazan con desestabilizar la economía global.

Una fed bajo presión sin precedentes
Powell ha liderado a la Fed a través de una serie de crisis: el choque del Covid-19, la inflación descontrolada, el colapso del mercado inmobiliario, las tensiones comerciales con China, el conflicto en Ucrania y ahora, la crisis energética derivada de la guerra entre EE.UU., Israel e Irán. Ningún otro presidente de la Fed había enfrentado simultáneamente tantos desafíos a nivel global, y todo ello con una interconexión entre países que nunca antes se había visto.
La relación con Trump, un constante recordatorio de la independencia del banco central, ha sido una fuente de estrés para Powell. El ex presidente no dudó en criticar públicamente su gestión de la economía, acusándolo de ser demasiado complaciente con las políticas de estímulo. Este periodo de confrontación, que se extendió durante años, ha dejado una huella imborrable en la historia de la Fed.

El legado de un líder en la encrucijada
El mandato de Powell se ha caracterizado por una agresiva subida de tipos para combatir la inflación, elevándola desde 0% a 5,5% en menos de dos años. Pero esta decisión, aunque necesaria, ha generado preocupación por el impacto en el crecimiento económico y ha incrementado la vulnerabilidad de la economía ante una posible recesión. Ahora, con la guerra en Irán exacerbando las tensiones energéticas y presionando al alza los precios, la Fed se enfrenta a un escenario de alta inflación y potencial crisis global.
La llegada de Warsh podría marcar el inicio de una nueva era para la Fed, caracterizada por una menor supervisión, una desregulación más pronunciada y un enfoque limitado en temas como el riesgo climático y la equidad social. Pero, con la inflación aún por domar y la economía global en un punto de inflexión, la verdadera prueba para la independencia de la Fed llegará en junio, cuando se tomen decisiones cruciales sobre la política monetaria.
La sombra de Roy Young, con sus errores en los años 20, y de Marriner Eccles, que tuvo que lidiar con la Gran Depresión, le recuerdan a Powell la responsabilidad que recae sobre sus hombros. Y, como Paul Volcker, su predecesor, Powell deberá demostrar que la Fed puede mantener la estabilidad económica a pesar de las presiones políticas y las turbulencias del mercado. La fortaleza institucional de la Fed, a pesar de las constantes desafíos, será fundamental para navegar por este complejo escenario y evitar una crisis económica de proporciones mayúsculas.”n},n
