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Phishing: multas falsas con código qr roban a usuarios

La estafa del momento ha llegado: los ciberdelincuentes están simulando notificaciones judiciales con códigos QR que redirigen a páginas de pago fraudulentas. Olvídate de las llamadas de WhatsApp; esta nueva táctica, que ya afecta a Estados Unidos y se extiende globalmente, está dejando a las víctimas con la cuenta a cero.

El smishing, ese ciberataque a través de SMS que se ha convertido en una pesadilla, ha dado un giro inesperado. Ya no basta con un enlace sospechoso; ahora, los atacantes utilizan códigos QR incrustados en mensajes que imitan multas de tráfico, aprovechando la rapidez con la que escaneamos estos códigos sin pensarlo dos veces. Según BleepingComputer, los ataques se originan principalmente en Estados Unidos, especialmente en Nueva York, California y Texas, donde se alertan sobre supuestas infracciones.

Lo que diferencia a esta campaña de phishing de otras es su nivel de sofisticación: las imágenes que acompañan a los códigos QR simulan una notificación judicial oficial, como si fuera una copia escaneada de un documento real. La cifra solicitada para el supuesto pago de la multa suele ser ridículamente baja, alrededor de 6,99 dólares (unos 6 euros), una estrategia deliberada para evitar levantar sospechas. Pero esa pequeña cantidad es solo la punta del iceberg. Al ingresar los datos de la tarjeta de crédito para realizar el pago, la víctima proporciona información personal valiosa que los ciberdelincuentes pueden utilizar para robar su identidad y vaciar sus cuentas.

¿Cómo protegerse de esta nueva amenaza?

¿Cómo protegerse de esta nueva amenaza?

La buena noticia es que existen medidas preventivas sencillas pero efectivas. En primer lugar, nunca confíes en un SMS o correo electrónico que te solicite el pago de una multa a través de un código QR. Las autoridades españolas, como la DGT, la Guardia Civil y la Policía Nacional, no utilizan este método para notificar infracciones. En segundo lugar, verifica siempre la procedencia del mensaje. Si tienes dudas, acude directamente a la aplicación miDGT o a la página web oficial de la DGT (dgt.gob.es) para comprobar si existe una multa pendiente. Ignora cualquier SMS o correo electrónico sospechoso, por muy convincente que parezca.

La Tecnología evoluciona rápidamente, y los ciberdelincuentes se adaptan constantemente para encontrar nuevas formas de engañar a los usuarios. Pero con un poco de precaución y sentido común, podemos evitar convertirnos en víctimas de estas estafas. La clave está en la desconfianza y la verificación constante. El coste de la diligencia debida es infinitamente menor que el de recuperar tus ahorros.