Petróleo en crisis y fed al borde del precipicio: el mercado tiembla
El petróleo se desploma por debajo de los 79 dólares, desencadenando una ola de incertidumbre en los mercados globales. La expectativa de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para reabrir el estrecho de Ormuz alimenta la esperanza de una menor presión inflacionista y de tipos de interés más suaves, pero la Reserva Federal, con Kevin Warsh al frente, se presenta como la principal fuente de volatilidad.
Un mercado en estado de shock
Las rentabilidades de la deuda soberana se desploman en Europa y Asia, con caídas de hasta cinco puntos básicos en bonos australianos y japoneses. El Treasury estadounidense registra un descenso de un punto básico, acercándose a mínimos de un mes. En bolsa, el S&P 500 recupera algo de terreno tras el desplome del sector de semiconductores, pero el futuro sigue siendo incierto.
Pero el verdadero protagonista es el petróleo. El Brent, con una caída del 15% en cuatro sesiones, ha tocado su nivel más bajo en tres meses, un dato que, según Byron Anderson de Laffer Tengler Investments, podría significar el fin de las subidas de tipos. La firma, sin embargo, advierte sobre los efectos a corto plazo de la reanudación de la libre circulación del crudo.
La incógnita reside en la estrategia de la Fed. Warsh podría romper con la tradición de presentar las 'dot plots', los gráficos que proyectan las expectativas de los miembros del banco central, dejando al mercado en la incertidumbre. Bloomberg Economics apunta que esta decisión podría acelerar la reducción del balance y poner fin a las señales orientativas.
Las previsiones de Wall Street se dividen: PGIM apuesta por tres subidas de tipos este año, mientras que Citigroup y BNP Paribas pronostican tres incrementos a partir de diciembre. En Asia, el Banco Popular de China anuncia una revisión de su política monetaria, reforzando el papel del tipo interbancario a un día y aumentando las operaciones de recompra inversa. Esta evolución, sin embargo, no calma los temores sobre el futuro de la economía global.
En el plano geopolítico, la firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán el 19 de junio en Suiza se antoja como un punto de inflexión. Pero los gobiernos europeos, las compañías energéticas y los inversores mantienen sus dudas sobre la rapidez con la que se podrá recuperar la normalidad en el estrecho de Ormuz. El mercado, por su parte, sigue esperando la declaración de Kevin Warsh para definir su rumbo.
El dólar se mantiene estable, mientras que el oro, tras una racha de más de seis%, conserva sus ganancias. La resistencia de la divisa estadounidense, pese al desplome del petróleo, sugiere que la Fed podría adoptar un tono más moderado de lo esperado. El hecho de que las apuestas sobre las posibles subidas o bajadas de tipos en los mercados de opciones sean cada vez más divergentes, refleja la profunda incertidumbre que prevalece en los mercados financieros.

El precio del petróleo: un termómetro de la economía
La caída del petróleo es, en última instancia, un termómetro de la economía global. Refleja las expectativas de una menor inflación y de un entorno de tipos más benigno, pero también la fragilidad de la recuperación económica. El mercado necesita respuestas claras de la Reserva Federal para poder encontrar su punto de equilibrio. Y, por el momento, la respuesta sigue siendo el silencio.
