Nvidia revoluciona el enfriamiento de centros de datos con un truco frío
El auge de la inteligencia artificial está poniendo a prueba la infraestructura que la hace posible, y ahora, NVIDIA ha presentado una solución radicalmente diferente: un sistema de refrigeración que desafía las convenciones y podría cambiar el futuro del consumo energético de los centros de datos.

Un nuevo paradigma: menos agua, menos energía
La empresa tecnológica ha desarrollado DSX, una arquitectura de servidores Rubin que utiliza un circuito líquido para mantener las temperaturas de sus superordenadores de IA en un rango sorprendentemente alto – entre 45 y 55 grados centígrados. Un jacuzzi, en realidad.
“Hemos eliminado cantidades masivas de uso de energía y casi todo el uso de agua,” explica Ali Heydari, director de refrigeración e infraestructura de centros de datos de NVIDIA. “Con los diseños a base de enfriadores en seco, es un sistema de circuito cerrado sin refrigeración por evaporación, independiente del 1% del año en el que podríamos necesitar enfriadores en algunos climas”. Esto implica una reducción prácticamente nula del consumo de agua, un dato crucial ante la creciente escasez de recursos.
Pero la verdadera innovación reside en la eficiencia. Al elevar la temperatura de refrigeración, se logra una disminución del 4% en el coste energético del enfriamiento por cada grado Celsius. Según NVIDIA, esta estrategia podría generar ahorros económicos de más de 4 millones de dólares anuales, además de liberar espacio valioso en las unidades de rack.
Richard Whitmore, CEO y presidente de Schneider Electric, se muestra optimista: “Puedes poner bobinas de radiador grandes afuera y usar la temperatura del aire para todo el enfriamiento. Es increíblemente eficiente.” La clave está en la simplicidad: un sistema de circuito cerrado que utiliza un refrigerante a base de agua y propilenglicol, que circula directamente por las placas de metal de los chips, disipando el calor de forma pasiva a través de radiadores expuestos al aire. Esto elimina la necesidad de sistemas de aire acondicionado complejos, crucial para optimizar el consumo energético en los centros de datos.
Las previsiones de NVIDIA son alarmantes: “2027 será el peor año de la historia para el suministro de chips”. Ante esta realidad, la apuesta por un enfriamiento más inteligente no es solo una estrategia de sostenibilidad, sino una necesidad para garantizar la continuidad del desarrollo de la IA. La Tecnología DSX podría, por tanto, representar un punto de inflexión en la gestión térmica de los centros de datos, marcando un antes y un después en la lucha contra el consumo excesivo de agua y energía.
