Linkedin apela a la lógica: el sudoku se convierte en arma de networking
LinkedIn, la red profesional por excelencia, ha dado un giro inesperado: ahora ofrece juegos. Y no cualquier juego, sino rompecabezas lógicos diseñados para fomentar la interacción y, según sus creadores, fortalecer los vínculos entre colegas. El responsable de esta iniciativa no es un desarrollador cualquiera, sino Thomas Snyder, tricampeón mundial de Sudoku, que ha abandonado su carrera en biotecnología para dedicarse a tiempo completo a la creación de desafíos mentales.

De la genómica a los números: la peculiar trayectoria de snyder
Snyder, un hombre de 46 años con un doctorado en química de Harvard, es un caso paradigmático de pasión convertida en profesión. Tras una década en el mundo de la biotecnología, liderando equipos de investigación centrados en la genómica, Snyder tomó una decisión audaz: apostar por su afición por los rompecabezas. Su currículum, que incluye la autoría de numerosos libros sobre Sudoku y rompecabezas, le ha valido el título de “maestro principal de rompecabezas” en LinkedIn, un puesto creado específicamente para él.
La estrategia de LinkedIn, como señala Laksh Somasundaram, director senior de producto, se basa en la observación de que la diversión es un elemento clave en la formación de lazos entre compañeros de trabajo. La empresa, que forma parte de Microsoft, ha lanzado siete juegos de rompecabezas, incluyendo “Queens”, “Zip” y “Patches”, con desafíos diarios y tablas de clasificación que permiten a los usuarios comparar sus tiempos de resolución. La cifra habla por sí sola: los juegos se han convertido en un elemento fijo en la plataforma, siguiendo la estela de éxito de “Wordle”, adquirido por The New York Times en 2022.
Según Michael Pachter, analista de la industria de los juegos, la clave del éxito de estos juegos reside en la validación que proporciona la resolución de un rompecabezas y la posibilidad de superar a los amigos. Pero lo que nadie cuenta es la rareza de encontrar a alguien dedicándose a tiempo completo a la creación de rompecabezas, tal y como afirma Snyder, miembro de la Federación Mundial de Rompecabezas. Él, que estima haber creado más de 10.000 rompecabezas a lo largo de su carrera, considera que su labor en LinkedIn es un “entrenamiento cerebral diario” para los usuarios, una especie de “café matutino” que además proporciona material de conversación.
Joshua Lee, ingeniero de software en Nueva York, lo resume a la perfección: él y sus amigos comparten los resultados de los juegos cada domingo, convirtiéndolos en un ritual social. Snyder, que comenzó a hacer rompecabezas como pasatiempo, ha demostrado que la pasión, con un poco de talento y una empresa dispuesta a apostar por lo diferente, puede convertirse en una profesión plena.
Aunque la inteligencia artificial puede ayudar a acelerar la producción de rompecabezas, Snyder insiste en que el corazón del trabajo radica en la creatividad, en la capacidad de diseñar desafíos estimulantes, sorprendentes y únicos, algo que, según él, la IA aún no ha logrado dominar.
