La memoria se convierte en el nuevo botín de la industria tech

El precio de los ordenadores, móviles y consolas se dispara: la memoria RAM se ha erigido como el principal factor de inflación en el sector tecnológico.

El dram en crisis: un efecto dominó en el bolsillo del usuario

En los últimos meses, los consumidores han experimentado un aumento drástico en el coste de sus dispositivos electrónicos. Ya no se trata de las especificaciones del procesador o la calidad de la pantalla, sino de la memoria, componente esencial que está impulsando la subida de precios a niveles preocupantes.

La situación es crítica: un smartphone de gama media, hace apenas un año, se podía adquirir por alrededor de 300 euros. Hoy, esa misma pieza asciende a más de 500, y la razón es simple: la demanda de memoria supera con creces la oferta disponible.

Según estimaciones del sector, para finales de 2026, el coste de la memoria podría representar hasta el 40% del precio final de un smartphone, una cifra que deja claro el impacto que esta escasez está teniendo en el mercado.

Apple, por ejemplo, ha visto forzado retrasar el lanzamiento de sus nuevos Mac, debido a la dificultad para conseguir componentes de memoria. La cadena de suministro, ya de por sí frágil, se encuentra ahora sometida a una presión sin precedentes.

El monopoly de los gigantes y la falta de capacidad de producción

El monopoly de los gigantes y la falta de capacidad de producción

La producción de memoria está concentrada en manos de solo tres empresas: Samsung, SK Hynix y Micron. Estas compañías controlan cerca del 90% del mercado mundial de DRAM, lo que les otorga un poder de mercado considerable y, lamentablemente, la capacidad de influir en los precios.

El problema reside en que estas empresas han priorizado la producción de chips HBM, utilizados en inteligencia artificial y centros de datos, dejando de lado la demanda de memoria de uso general, aquella que se encuentra en móviles y ordenadores. Un movimiento que, irónicamente, está perjudicando a los consumidores.

Mientras la demanda de memoria se dispara debido al auge de la IA y los centros de datos, la producción no ha seguido el mismo ritmo, generando un desequilibrio que se traduce en precios más altos y menor disponibilidad.

China desafía el status quo

China desafía el status quo

La situación no pasa desapercibida para China, donde fabricantes como YMTC y CXMT están apostando por el mercado de la memoria. Aunque aún no dominan el sector, están creciendo a un ritmo acelerado, aprovechando la oportunidad de llenar el vacío dejado por la falta de capacidad de las empresas occidentales.

Si bien Samsung y SK Hynix anuncian nuevas plantas de producción, se espera que gran parte de esta capacidad se destine a chips HBM, no a la DRAM tradicional. La estrategia, aunque ambiciosa, no parece estar resolviendo el problema a corto plazo.

Analistas coinciden en que la corrección del mercado no será inmediata. Se estima que el año 2028 podría ser el más optimista para estabilizar la oferta y la demanda, pero hasta entonces, los consumidores seguirán sintiendo el impacto de esta crisis en sus carteras.