La ira no siempre es útil, según platón
La ira es una emoción que puede ser devastadora, pero también innecesaria si no hay posibilidad de cambiar la situación que la desencadena.

La filosofía de platón sobre la ira
Según el filósofo griego Platón, toda situación que provoca ira se clasifica en dos categorías: las que pueden ser modificadas y las que no.
Si se puede intervenir y cambiar el curso de los eventos, la ira se convierte en un obstáculo que consume energía y mentalidad clara que debería destinarse a resolver el problema.
Por otro lado, si la situación es inevitable y no admite solución, el enfado tampoco cumple función alguna.
Significa que no modifica el resultado, no reduce el daño y solo añade sufrimiento a quien lo siente.
En este sentido, Platón afirma que no deberíamos enojarnos nunca por dos cosas: aquellas que se pueden cambiar y aquellas que no.
