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La ia 'libera' empleos. y desata una precaria carrera por el talento

Las grandes tecnológicas prometen una era de menos trabajo gracias a la inteligencia artificial, pero la realidad que se dibuja es muy distinta: una ola de despidos masivos y una acelerada precarización laboral que redefine la relación entre empresas y empleados. El espejismo de la automatización como salvadora se estrella contra una cruda verdad: las empresas están priorizando la inversión en IA a expensas de la estabilidad laboral.

Meta, oracle, atlassian: el ajuste de cuentas tecnológico

La semana pasada, Meta despidió a cientos de trabajadores. Oracle, según fuentes internas, considera miles de despidos para financiar su costosa infraestructura de centros de datos. Atlassian, a principios de mes, redujo su plantilla en un 10% como parte de una reestructuración enfocada en la IA. Y Block, en febrero, eliminó un 40% de su personal. La cifra es escalofriante: desde 2023, la IA ha sido invocada como motivo de más de 92.000 recortes de empleo en EE.UU., con un aumento dramático en 2025.

Pero no se trata, como algunos afirman, de una amenaza robótica inminente. La IA generativa, por ahora, no es lo suficientemente sofisticada como para reemplazar a la totalidad de la fuerza laboral. Lo que estamos viendo es una estrategia empresarial: una reasignación de recursos con una excusa conveniente. Las empresas están buscando un atajo para justificar reducciones de personal, priorizando la inversión en IA y, en ocasiones, reincorporando o contratando para roles similares, pero a menudo a condiciones menos favorables.

Un estudio reciente de Robert Half revela que casi el 30% de los gerentes de contratación ya reabrieron puestos eliminados tras implementar la IA, y se espera un aumento significativo en la contratación de trabajadores temporales y a tiempo parcial para 2026. Gartner, por su parte, predice que la mitad de las empresas que recortan personal de servicio al cliente achacándolo a la IA, buscarán recontratar a personas para roles similares.

“La IA puede haber influido, pero no es necesariamente la causa principal de estos despidos”, advierte Kathy Ross, analista principal de Gartner. “Parece más una estrategia para reinvertir en IA, con la esperanza de obtener éxito en el futuro, lo que pone en riesgo la seguridad de los trabajadores.”

Del empleo estable al ejército de contratistas

Del empleo estable al ejército de contratistas

La tendencia hacia la contratación de trabajadores temporales y autónomos se ha intensificado, erosionando la lealtad y la estabilidad laboral. Desde la década de 1990, Microsoft ya utilizaba un sistema de dos niveles entre empleados y contratistas, una práctica que resolvió con una costosa indemnización. Hoy, Google tiene más trabajadores temporales que empleados a tiempo completo, según informes. Empresas como Uber, Amazon y Meta han recurrido a contratistas para trabajos a menudo mal pagados y exigentes.

Maureen Wiley Clough, presentadora del podcast “It Gets Late Early”, lo resume con contundencia: “Las empresas están contratando más contratistas y menos empleados a tiempo completo porque les genera más dinero.” La promesa de ser tu propio jefe, de flexibilidad, choca con la realidad de perder beneficios esenciales como seguro de salud, planes de jubilación y opciones sobre acciones.

La cultura de silicon valley se transforma: ¿hacia la frialdad?

La cultura de silicon valley se transforma: ¿hacia la frialdad?

Rob Lalka, profesor de la Escuela de Negocios Freeman de la Universidad de Tulane, señala que este cambio está trasladando la cultura de Silicon Valley hacia una “energía más masculina”, más asertiva y dominante. David Weil, profesor de economía en la Universidad de Brandeis, lo describe como una “danza más grande” en la que las empresas buscan minimizar sus compromisos a largo plazo con los empleados.

Un ex empleado de Microsoft, que solicitó anonimato, relata su experiencia: “La IA no fue mencionada explícitamente como razón para mi despido, pero la apuesta de la empresa por la IA era evidente. Perdí acciones no consolidadas y, poco después, una empresa contratista me contactó para el mismo puesto, pero con condiciones mucho peores. Acepté, pero mi moral se vio gravemente afectada.”

La situación, lejos de mejorar, se agrava. El 40% de los trabajadores de cuello blanco aceptó recortes salariales superiores al 10%, la cifra más alta en una década. El MIT y la Universidad de California, Berkeley, han demostrado que la IA, en muchos casos, está intensificando el trabajo en lugar de reducir la necesidad de mano de obra humana. Si las empresas tecnológicas continúan erosionando la relación empleado-empleador, amenazan con desmantelar el frágil contrato social entre trabajadores y empresas.

La era de la inversión masiva en IA está creando un sistema donde unos pocos son recompensados con salarios estratosféricos mientras que la mayoría se enfrenta a un futuro laboral incierto. La promesa de una vida mejor gracias a la Tecnología se desvanece mientras el futuro laboral se redefine en términos de precarización y control empresarial.

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