Instagram se atreve a cobrar por la privacidad: ¿adiós, stories espontáneas?
La red social más popular entre los jóvenes, Instagram, está barajando una jugada arriesgada: suscripciones de pago. Y no hablamos de un simple distintivo de verificación, sino de un abanico de funciones que, hasta ahora, disfrutábamos gratuitamente. La compañía, bajo el paraguas de Meta, busca nuevas vías de ingresos, pero la pregunta es si los usuarios están dispuestos a pagar por algo que siempre ha sido gratis.

La privacidad, el nuevo filón de instagram
La prueba, que se está implementando en México, Japón y Filipinas con precios que oscilan entre 1 y 2 dólares mensuales, introduce una serie de ventajas para los suscriptores. La más llamativa: la posibilidad de visualizar Stories en modo incógnito, evitando que el creador sepa quién las ha visto. Un golpe directo a la espontaneidad, ¿no creen? Hasta ahora, la dinámica de las Stories se basaba en esa reciprocidad, en saber quién te sigue y quién interactúa con tu contenido.
Pero no es solo eso. Los suscriptores podrán crear listas de audiencia más allá del limitado círculo de
