Generación z: la ia les asusta, pero no pueden vivir sin ella

La paradoja se palpita en los dedos que deslizan la pantalla: la Generación Z, nativos digitales por excelencia, miran a la inteligencia artificial con una mezcla de temor y dependencia. Un nuevo estudio revela que, a pesar de su uso masivo, la percepción de la IA entre los jóvenes ha decaído drásticamente en el último año, alimentando una inquietud que va más allá de la mera curiosidad tecnológica.

La ansiedad se instala en el corazón de la innovación

La ansiedad se instala en el corazón de la innovación

Las cifras, provenientes de una investigación de Gallup y publicadas por el New York Times, son reveladoras. Un 42% de los encuestados, jóvenes entre 14 y 29 años, admiten sentir ansiedad ante el avance de la IA, mientras que un alarmante 31% se muestra francamente enfadado. Solo el 18% alberga esperanzas, y un tímido 22% se declara entusiasmado. La desconfianza no es nueva, pero su magnitud, y la velocidad con la que ha crecido, son motivo de reflexión.

Pero, ¿por qué este rechazo? La respuesta más contundente reside en la educación. Un 80% de los jóvenes encuestados temen que la IA deteriore la calidad del aprendizaje, un temor comprensible ante la perspectiva de algoritmos que podrían homogeneizar la enseñanza y socavar el pensamiento crítico. Además, el 38% se preocupa por la posible pérdida de creatividad, y el 42% por el impacto negativo en el espíritu crítico, dos pilares fundamentales de una sociedad informada y capaz de discernir.

La ironía es palpable: la Generación Z, la más conectada y familiarizada con la tecnología, es también la que expresa mayor cautela. No se trata de una resistencia a la innovación, sino de una demanda de responsabilidad. Suleyman, jefe de IA de Microsoft, lo ilustró de forma brillante: