Generación z al borde del abismo: la ia amenaza con el desempleo
La pesadilla que muchos jóvenes temían se materializa: la inteligencia artificial, lejos de ser una promesa de progreso, podría hundir a la Generación Z en una crisis de desempleo sin precedentes. Lo advierte Bill McDermott, CEO de ServiceNow, con una predicción escalofriante que obliga a replantear el futuro del trabajo.
La ia, el nuevo depredador laboral
El optimismo ingenuo de visionarios como Sam Altman o Bill Gates se desvanece ante la cruda realidad que plantea McDermott: uno de cada tres jóvenes de la Generación Z podría estar desempleado en los próximos dos años. Una cifra que multiplica por cinco la tasa actual, y que no es, como algunos pretenden, un mero ajuste técnico. Se trata de una reconfiguración radical del mercado laboral impulsada por la automatización.
Pero, ¿por qué los jóvenes? La respuesta es sencilla: sus habilidades, tradicionalmente valoradas por las empresas, se están volviendo obsoletas a una velocidad vertiginosa. La IA, con su capacidad para aprender y adaptarse, está reemplazando tareas que antes requerían inteligencia humana, y la generación que acaba de entrar en el mercado laboral es precisamente la más vulnerable a esta sustitución. “Gran parte del trabajo lo realizarán los agentes de inteligencia artificial”, sentencia McDermott, dejando claro que la competencia será desigual.
No es la primera vez que la Generación Z se enfrenta a la IA con sentimientos encontrados. Numerosos estudios han revelado su preocupación por el impacto de los chatbots en su salud mental y su futuro profesional. Sin embargo, la advertencia de McDermott es particularmente contundente, pues no se limita a señalar un riesgo potencial, sino a predecir una realidad inminente.
La ironía es palpable: ServiceNow, la empresa liderada por McDermott, ha firmado un acuerdo estratégico con OpenAI, los creadores de ChatGPT. Un movimiento que, si bien refleja la apuesta de la empresa por la IA, también subraya la complejidad de la situación. ¿Cómo pueden las empresas que se benefician de la automatización al mismo tiempo advertir de sus consecuencias negativas?

¿Ajuste o catástrofe?
Las recientes oleadas de despidos en gigantes tecnológicos como Google, Amazon y Microsoft alimentan la creciente inquietud. ¿Son estos despidos un mero ajuste de plantilla, una fase transitoria en la adaptación a la nueva era de la IA? O estamos ante el preludio de una crisis laboral a gran escala, donde millones de trabajadores se verán desplazados por máquinas inteligentes.
La respuesta, por ahora, permanece esquiva. Los expertos debaten sobre si la IA creará nuevos empleos para compensar los que destruye, pero la evidencia sugiere que la transición será dolorosa y que la Generación Z, con su falta de experiencia y su dependencia de habilidades fácilmente automatizables, será la más perjudicada. La cifra de McDermott, aunque alarmista, sirve como un duro recordatorio de la urgencia de abordar este desafío y de preparar a los jóvenes para un futuro laboral incierto.
Mientras tanto, la irónica anécdota de una madre que utilizó la IA para simular los desastres de sus hijos en el telediario, y que el resultado fue sorprendentemente convincente, ilustra la capacidad de esta Tecnología para distorsionar la realidad y generar confusión. Un espejismo que no debe nublar la visión de la amenaza real que la IA representa para el futuro del empleo.
En definitiva, la Generación Z se enfrenta a un desafío sin precedentes: reinventarse a sí misma en un mundo donde el trabajo, tal y como lo conocemos, está en peligro de extinción. Y la responsabilidad de prepararlos para este nuevo escenario recae, en última instancia, sobre nosotros.