Exámenes hackeados: las gafas inteligentes desatan el caos en las pruebas

La tranquilidad de las aulas españolas se ha visto gravemente comprometida: las gafas inteligentes, otrora símbolo de innovación, se han convertido en la herramienta de elección para estudiantes que buscan una vía rápida a la licencia de conducir.

Un truco revelador y la respuesta de la guardia civil

Un truco revelador y la respuesta de la guardia civil

La Jefatura Provincial de Tráfico en La Rioja, junto con la Guardia Civil, ha descubierto un modus operandi alarmante. Aspirantes al carnet, gastando entre 1.300 y 2.500 euros en estas gafas de alta Tecnología, están transmitiendo las imágenes del examen directamente a una persona externa que les proporciona las respuestas en tiempo real, a través de audífonos miniaturizados.

Un “hito” en la detección del fraude tecnológico, según confirman los agentes, que han identificado a 20 individuos entre los 24 y los 59 años desde enero.

Pero la historia no termina ahí. Los examinadores de la Dirección General de Tráfico (DGT) han intensificado los controles en Logroño y Calahorra, detectando a 20 personas con una calificación de “no apto” y prohibiéndoles presentarse a nuevas pruebas durante seis meses. Esta nueva estrategia se suma a las sanciones económicas, que pueden ascender a los 500 euros por el uso de dispositivos no autorizados.

Las gafas, capaces de mostrar notificaciones de aplicaciones como WhatsApp e incluso programar avisos, han superado con creces a métodos tradicionales como pinganillos o la ocultación de teléfonos móviles. La DGT ya ha comenzado a multar a los implicados, añadiendo a la sanción económica la posibilidad de perder el permiso de conducir. Un coste considerable para quienes han apostado por esta vía ilícita.

La Guardia Civil ha destacado la creciente profesionalización de las redes que suministran estos equipos, lo que dificulta aún más la detección de esta práctica. Los estudiantes, con una precisión inquietante, captan la pantalla del examen sin llamar la atención.

Un hito en la detección del fraude tecnológico”, enfatiza el cuerpo de Guardia Civil. La situación exige una respuesta contundente y un control exhaustivo para proteger la integridad del proceso de obtención del carnet de conducir.