Empleos de entrada, primeras víctimas de la ia: sunak advierte de un cambio radical
El exministro británico Rishi Sunak ha lanzado una bomba en el debate sobre la inteligencia artificial: los puestos de trabajo de nivel inicial, los que muchos jóvenes necesitan para iniciar su carrera, son los primeros en verse afectados por la automatización.
Un mercado laboral en transformación, no en desaparición
Sunak, en una entrevista en BBC Newsnight, no habla de una extinción masiva de empleos, sino de un cambio estructural en el acceso al mercado laboral. La realidad, según el exministro, es que las tareas que tradicionalmente realizaban perfiles junior –la entrada de datos, la atención básica al cliente, la simple ejecución de procesos– están siendo asumidas cada vez más por sistemas de inteligencia artificial. Esto, a su vez, reduce la necesidad de contratar para esos puestos, acortando el camino hacia el empleo y haciendo que sea más difícil para los recién graduados abrirse camino.
La advertencia del exministro se suma a las preocupaciones expresadas por Geoffrey Hinton, uno de los “padres” de la IA, quien anticipa que Elon Musk se enriquecerá enormemente mientras que una gran parte de la población se enfrentará a la pérdida de empleo. Esta no es simplemente una cuestión de trabajos desplazados; es la erosión de las primeras etapas de la trayectoria profesional, un punto crítico para la experiencia, la comprensión del entorno laboral y, en última instancia, el progreso de los jóvenes profesionales.

Adaptación o extinción: la educación en el punto de mira
El problema, según Sunak, radica en la necesidad urgente de adaptar la formación profesional. No se trata de competir con la IA, sino de desarrollar habilidades que complementen su capacidad, como el pensamiento crítico, la capacidad analítica y una comprensión profunda de las tecnologías emergentes. Las tareas repetitivas y fácilmente automatizables serán cada vez menos valoradas. La propuesta del exministro va más allá; sugiere la eliminación de las cotizaciones a la Seguridad Social –el National Insurance británico– y su reemplazo por un impuesto directo sobre los beneficios empresariales, una medida audaz que busca financiar el gasto social sin penalizar el empleo.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, ha sido más cauteloso, argumentando que la IA no provocará una pérdida masiva de empleos, sino una redefinición de ellos. Sin embargo, la perspectiva de Sunak es innegable: el acceso al mercado laboral ya no se basa en las mismas funciones que hace tan solo unos años. La inteligencia artificial no solo cambia el tipo de trabajo que se hace, sino la forma en que se comienza a hacer.

Un cambio inminente, un desafío colosal
Lo crucial, según analistas, es que este cambio no se perciba como una amenaza, sino como una oportunidad para reinventar el sistema educativo y de formación profesional. El futuro del trabajo exige una nueva mentalidad, una nueva forma de aprender y de prepararse para un entorno donde la IA es un componente esencial. La inacción, en este caso, no es una opción. Y la evidencia, por el momento, apunta a un cambio ya en marcha, con consecuencias potencialmente profundas para las generaciones venideras.
