El mundo al borde: crisis nuclear y nuevos temores geopolíticos
La sombra de la guerra en Irán ha despertado un temor latente en Europa y ha reavivado el debate sobre la disuasión nuclear, amenazando con desmantelar décadas de acuerdos internacionales destinados a evitar una catástrofe. Lo que parecía una posibilidad remota, ahora se materializa en propuestas audaces y un clima de creciente desconfianza.
Francia lidera la carga, trump agita las aguas
Ante las crecientes tensiones, Francia ha propuesto extender la capacidad de disuasión estratégica a todo el continente europeo, una idea que ha encontrado eco en países como Alemania y Polonia, tradicionalmente protegidos bajo el paraguas nuclear estadounidense. Pero la propuesta francesa llega en un contexto convulso, exacerbado por las reiteradas amenazas de Donald Trump de anexionarse Groenlandia, una muestra más de su imprevisibilidad y su desafío a las normas internacionales.
Mientras tanto, China y Rusia han lanzado una advertencia contundente sobre el riesgo de proliferación de armas nucleares en Japón y Corea del Sur, dos naciones que, hasta ahora, se habían mantenido al margen de esta carrera armamentística. La posibilidad de que Estados Unidos, bajo el mandato de Trump, reanude las pruebas de bombas atómicas, una iniciativa que no se veía desde hace más de tres décadas, añade una capa adicional de incertidumbre al panorama global.

Un sistema en peligro: de reagan a start y el deterioro de las relaciones
El sistema de control de armas, forjado en las cenizas de la Guerra Fría tras la aterradora posibilidad de la aniquilación nuclear mutua, se tambalea. Recordemos el tratado de 1987, firmado por Ronald Reagan y Mijail Gorbachov, que eliminó los misiles balísticos de alcance intermedio, un hito en la reducción de arsenales. Pero las relaciones entre Washington y Moscú, deterioradas por la expansión de la capacidad nuclear china y la falta de compromiso con los acuerdos bilaterales, han erosionado la confianza y la cooperación.
Ahora, mientras los misiles convencionales siegan ciudades en Europa y Oriente Medio, los tratados que sustentan el control global de armas se enfrentan a un futuro incierto. La reunión de las Naciones Unidas para revisar el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, que tendrá lugar el próximo mes, se presenta como un escenario crucial, pero la sombra de las pretensiones de Trump y las acusaciones de Estados Unidos a China sobre pruebas nucleares secretas planean sobre la mesa.

La proliferación: un riesgo real y la visión de los expertos
El riesgo de proliferación global es real: más de veinte naciones poseen la infraestructura y el conocimiento técnico para desarrollar armas nucleares, necesitando tan solo 25 kilogramos de uranio altamente enriquecido o 8 kilogramos de plutonio. Países que históricamente se han comprometido a no adquirir armas nucleares ahora consideran esta opción como una forma de protegerse en un mundo cada vez más inestable. Rafael Mariano Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, advierte que
