El ingeniero que escucha: así reinventa actively ai el rol de fde
Kanav Bhatnagar no es el ingeniero de software típico. No se esconde tras líneas de código, sino que se planta en la primera línea de batalla, escuchando a los clientes de Rippling, una empresa de Tecnología de RRHH impulsada por IA. Su trabajo, popularizado por Palantir, es una mezcla fascinante de programación y empatía, y está redefiniendo la interacción entre la Tecnología y las necesidades reales del mercado.
De amazon a la personalización extrema: un viaje inesperado
Tras una etapa formativa en Amazon, Bhatnagar buscaba algo más que la eficiencia de una gran corporación. Quería un entorno donde su trabajo tuviera un impacto directo y tangible. “En Amazon, era solo una pieza del engranaje,” explica. “Quería construir, moldear y ver cómo mis decisiones afectaban al producto.” Su paso por Actively AI fue un preludio a su actual rol en Rippling, donde ha encontrado el terreno perfecto para aplicar sus habilidades.
El puesto de “Field Delivery Engineer” (FDE) es, según algunos, el rol más demandado en el campo de la IA. Pero ¿qué implica realmente? Bhatnagar lo describe como la traducción de los desafíos empresariales en soluciones de software personalizadas. “Imagina una cadena de restaurantes que gestiona sus nóminas con hojas de cálculo. Mi trabajo es eliminar esa pesadilla, integrando la IA y el código personalizado en la plataforma de Rippling.”

El arte de escuchar y codificar: un equilibrio delicado
La clave del éxito de Bhatnagar reside en su capacidad para combinar la atención al detalle de un ingeniero con la sensibilidad de un consultor. Gran parte de su jornada se dedica a reuniones con clientes, desde visitas a empresas para conversar con empleados hasta análisis exhaustivos de sus flujos de trabajo. “No se trata solo de entender el problema, sino de comprender la frustración que genera,” asegura.
La transición entre la interacción con el cliente y la programación requiere una agilidad mental considerable. “Es un cambio de contexto constante, pero es lo que lo hace tan estimulante,” comenta. Bhatnagar admite que la ingeniería de software tradicional se enfoca en soluciones generales, mientras que la IA exige una personalización profunda. Las herramientas de IA necesitan adaptarse a cada contexto particular para funcionar de manera óptima, y ahí es donde entra en juego el FDE.
La recompensa es palpable: ver cómo una solución a medida transforma la operativa de un cliente, logrando que exclamen: “Esto es exactamente lo que quería”. Es un feedback inmediato y poderoso que impulsa la innovación constante.

Más allá del código: una preparación para el futuro
Bhatnagar no ve su rol actual como un simple trabajo, sino como una inversión en su futuro. “Muchos describen al FDE como un campo de entrenamiento para fundadores”, reflexiona. “Te expone a todos los aspectos de un negocio, desde las ventas hasta la construcción de productos. Es una visión 360 grados que resulta invaluable.” Y, aunque el futuro de la IA sea incierto, Bhatnagar está convencido de que la necesidad de conectar la Tecnología con las necesidades del cliente persistirá, asegurando la relevancia del rol del FDE, incluso en un escenario donde la IA no sea tan rentable como se espera.
El ingeniero, que ha invertido tiempo en la investigación de las últimas tendencias en IA, sabe que la adaptabilidad es la clave. “El aprendizaje es constante. Hay que estar al día de las nuevas herramientas y técnicas, y estar dispuesto a experimentar. Si no, te quedas atrás.” La experiencia en Rippling le ha enseñado que la capacidad de adaptación y la comunicación efectiva son tan importantes como el dominio de la programación. Un cliente satisfecho no solo es un testimonio de la calidad del producto, sino también de un servicio excepcional.
Con una sonrisa, Bhatnagar concluye: “Mi objetivo es construir algo que perdure, algo que impacte positivamente en la vida de las personas. Y creo que estoy en el camino correcto.”