Digi sufre un fallo nacional: la voz se queda muerta mientras los datos siguen activos
Miles de usuarios de DIGI experimentaron este miércoles una interrupción total en sus servicios de voz y SMS, mientras que el acceso a internet continuaba sin problemas, generando confusión y frustración.
Un problema técnico específico en la capa de voz
Según confirmaron fuentes de la operadora, el fallo se originó en la capa de voz sobre redes modernas (VoLTE), apoyada en el sistema IMS. Los usuarios reportaban una cobertura 4G/5G aparentemente normal, con la posibilidad de navegar por internet y utilizar redes sociales, pero al intentar realizar llamadas o enviar mensajes, el sistema se bloqueaba abruptamente. Un escenario que, como explica un experto, se relaciona con fallos en el servidor ePDG, el encargado de la conexión segura al núcleo de la red a través de internet.
La peculiaridad del incidente –que generó una ola de llamadas a atención al cliente– es que al cambiar a 2G o 3G, algunos usuarios lograron restablecer la comunicación, descartando así un problema generalizado con la infraestructura 4G o 5G. Este comportamiento, documentado en plataformas como Downdetector, donde el número de reportes se disparó de más de 1.200 a superar los 2.050 en cuestión de minutos, evidencia la magnitud del problema.

La carrera contra el tiempo de digi
Desde el inicio del fallo, DIGI activó sus protocolos internos y priorizó la resolución, trabajando para restaurar la normalidad de sus servicios. Sin embargo, la complejidad del problema, aparentemente radicado en una falla específica de la capa de voz, complicó la tarea. La operadora asegura que, tras una intensa labor, la incidencia ha sido completamente resuelta, aunque la situación generó un descenso en la confianza de algunos clientes.
Ante la creciente presión, y en un contexto donde Movistar intensifica su competencia en el mercado español, la empresa se enfrenta a la necesidad de demostrar su capacidad de respuesta ante fallos técnicos. El incidente, en definitiva, pone de manifiesto la fragilidad de las redes de comunicación modernas, y la importancia de contar con soluciones robustas y resilientes.
