Coches eléctricos de segunda mano: el kilómetro crítico que define su valor

Si estás pensando en dar el salto a la movilidad eléctrica de segunda mano, olvídate de los kilómetros como único indicador. Hay un punto de inflexión, una cifra que determina si estás comprando una ganga o una costosa sorpresa: 90.000 kilómetros. Un nuevo estudio realizado por TÜV Nord y Carly, analizando 50.000 vehículos, revela una degradación acelerada de la batería a partir de ese umbral, algo que contradice la narrativa oficial de una degradación gradual y limitada.

El soh: la clave para descifrar el estado de la batería

El indicador a seguir no es el kilometraje, sino el SoH (State of Health), es decir, el estado de salud de la batería. Un SoH de 100 significa que la batería está como nueva. Entre 85 y 90, el desgaste es moderado pero tolerable. Pero por debajo de 85, la autonomía empieza a resentirse, afectando directamente al valor de reventa del vehículo.

Según el estudio, hasta los 90.000 kilómetros, la pérdida de capacidad es mínima: apenas 0,7 puntos de SoH por cada 10.000 kilómetros recorridos. Es un desgaste casi imperceptible en el día a día. Pero a partir de esa cifra, la cosa cambia radicalmente. La pérdida se dispara a 2,3 puntos por cada 10.000 kilómetros, más de tres veces el ritmo anterior. Un vehículo con 120.000 kilómetros puede presentar un SoH entre 85 y 88, lo que se traduce en una reducción de autonomía del 12 al 15%.

No todos los fabricantes son iguales

No todos los fabricantes son iguales

El análisis revela también diferencias significativas entre marcas. Hyundai, Kia y Mercedes-Benz lideran el ranking, mostrando un SoH superior a 90 incluso en modelos más antiguos. Esto habla de una gestión térmica efectiva y una durabilidad superior de sus celdas. Volkswagen, Renault y Citroën, por otro lado, presentan valores más bajos en esos mismos modelos, con diferencias de hasta 10 puntos. La buena noticia es que, en los modelos más recientes, estas brechas se están reduciendo, reflejando una madurez tecnológica generalizada.

Es cierto que la idea de que las baterías de los coches eléctricos se degradan rápidamente ha frenado a muchos compradores de segunda mano. Pero los datos de TÜV Nord y Carly desmontan esa percepción. El 96% de los vehículos analizados conserva prácticamente toda su capacidad original, y solo un 9,9% tiene un SoH inferior a 85. Un dato que, sin duda, tranquilizará a aquellos que buscan una opción más asequible.

La clave, ahora, está en exigir el SoH antes de firmar. Ya no basta con mirar el kilometraje. La cifra habla por sí sola: un coche con 110.000 km y un SoH de 92 es una inversión sensata. Uno con 95.000 km y un SoH de 82, quizás no tanto. La era de la incertidumbre en el mercado de coches eléctricos de segunda mano está llegando a su fin, y con ella, la oportunidad de encontrar verdaderas gangas.