China bloquea la inversión de meta en startup de ia: un grito de guerra a la competencia tecnológica

El gobierno chino ha desatado una inesperada batalla por el control de la inteligencia artificial, prohibiendo la adquisición de Manus, una prometedora startup de automatización, por parte de la empresa estadounidense Meta. La decisión, firmada por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, marca un punto de inflexión en la relación entre Washington y Pekín y podría redefinir el futuro de la IA a nivel global.

Un acuerdo en la sombra, una prohibición en la luz

La operación, que ya estaba en marcha, se había gestado en gran medida fuera de las fronteras chinas, tras el traslado de la sede y el talento clave de Manus a Singapur. Pero la respuesta de Pekín ha sido contundente: una prohibición de inversión extranjera en la empresa, justificada por ‘leyes y regulaciones vigentes’. Unas regulaciones, evidentemente, que se aplican de manera selectiva.

Este movimiento, que se produce antes de la cumbre entre Trump y Xi Jinping, añade una capa de tensión a la ya delicada situación bilateral. La imposición de este veto, en un momento de creciente competencia tecnológica, no es un simple acto administrativo; es una declaración de intenciones clara.

Manus: el escudo de meta en la arena de la ia

Manus: el escudo de meta en la arena de la ia

La adquisición de Manus, valorada en 2.000 millones de dólares, era clave para Meta, que buscaba consolidarse como líder en el campo de los ‘agentes de IA’, esas herramientas inteligentes que, pronto, automatizarán tareas cotidianas. La startup china se especializaba en la creación de modelos de inteligencia artificial para diversas aplicaciones, incluyendo sistemas de control de calidad y visión por ordenador.

Pero el caso Manus es mucho más que una simple transacción corporativa. Ke Yan, analista de DZT Research, lo describe como “un momento esclarecedor”: “Manus se constituyó en Singapur, con fundadores radicados aquí, y aun así fue retirada. La señal de Pekín es que lo que importa no es dónde tiene su sede la entidad legal”. Una lógica que recuerda a la reciente decisión de obligar a Didi Global a retirarse de la Bolsa de Nueva York.

Meta, que ya ha integrado a los empleados de Manus en su equipo de IA en Singapur, enfrenta ahora un obstáculo significativo. Los inversores, que incluyen Tencent Holdings Ltd., ZhenFund y Hongshan, recibirán sus ganancias, pero el camino hacia la expansión en el mercado chino se ha vuelto considerablemente más difícil. El efecto dominó podría ser importante, frenando el avance de Meta en la competencia con Microsoft, Google, OpenAI y Anthropic PBC.

Este caso no es solo una derrota para Meta; es un presagio de la creciente determinación de China para proteger su industria de la IA y controlar el flujo de Tecnología avanzada.