Bolsas a la deriva: irán-eeuu, energía y la sombra de warsh
El Ibex se estira al 0,3% mientras Europa observa con un nerviosismo contenido el punto de inflexión que representa el vencimiento del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. Un escenario que podría convertirse en una tormenta, pero que, de momento, no parece haber provocado una huida masiva de los inversores.
Un equilibrio precario en el estrecho de ormuz
A pesar de las señales contradictorias provenientes de Teherán – la posibilidad de un viaje del vicepresidente JD Vance a Islamabad, finalmente abortado – y la incertidumbre sobre el compromiso real de las negociaciones de paz, los mercados han reaccionado con una sorprendente calma. La moderación en los precios del petróleo, con el Brent retrocediendo un 1% y el WTI casi un 2%, ha actuado como un amortiguador temporal, aliviando la presión sobre las carteras.
Pero la estabilidad es frágil. El estrecho de Ormuz sigue siendo un foco de tensión, y las amenazas a la navegación de buques en la zona, en plena coyuntura del vencimiento del alto el fuego, no pueden ser subestimadas. La clave, por ahora, reside en la posibilidad de que Irán aceda a retomar el diálogo con Washington. Un movimiento que, si se concreta, podría apaciguar las aguas.

Warsh en el senado: la política monetaria en la encrucijada
Sin embargo, la atención de los mercados también se centra en Estados Unidos. El testimonio ante el Senado del futuro presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, se ha convertido en un evento de alta importancia. Su declaración sobre la política monetaria del banco central, un factor determinante para la evolución de la economía, podría generar volatilidad. La Casa Blanca observa con lupa su compromiso con la independencia del banco central, un tema que ya ha sido objeto de controversia.
El Ibex, en línea con otros índices europeos como el Euro Stoxx 50 y el Dax alemán, se beneficia de este respiro, aunque el Cac 40 de París experimenta ligeras caídas. La inversión en centros de datos, impulsada por el avance de la Inteligencia Artificial, sigue siendo un tema candente, con riesgos inherentes que requieren una evaluación rigurosa. La capacidad de financiación de estos complejos tecnológicos, que se alimenta cada vez más del poderío de la IA, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este crecimiento vertiginoso. Pero, en definitiva, la escena se mantiene en suspenso, esperando el desenlace de las negociaciones diplomáticas y la hoja de ruta que Warsh presentará al país.
