Boj rompe el silence: subida de tipos en el horizonte, yen en ascenso y la fed en crisis
El Banco de Japón, tras una votación tensa y dividida, ha decidido mantener sus tipos de interés en el 0,75%, pero la decisión ha desencadenado una reacción en cadena que apunta a una subida de tasas en junio y ha propulsado al yen a niveles no vistos en meses. Un 6-3 en la votación, reflejo de una creciente presión para descongelar la política monetaria, augura tiempos turbulentos para el banco central.
División interna y perspectivas hawkish
La brecha en el consejo del BOJ, impulsada por una creciente preocupación por la inflación y la necesidad de normalizar la política monetaria, ha generado un fuerte optimismo en el mercado. Según Lombard Odier, la división interna no solo refuerza la probabilidad de una subida en junio, sino que también presagia un tono ‘hawkish’ en la próxima conferencia de prensa del gobernador Ueda, quien deberá lidiar con la creciente hostilidad de sus propios colegas.
El mercado, con una probabilidad del 74% asignada a una subida, refleja una creciente confianza en que el BOJ finalmente abandonará su política ultra-acluativa. Analistas de Bloomberg predicen un movimiento en junio, con un 57% de los expertos apuntando en esa dirección.

Inflación en alza y perspectivas económicas ajustadas
El BOJ ha elevado su previsión de inflación subyacente al 2,8% para el año fiscal en curso, superando las expectativas iniciales. Paralelamente, ha reducido su proyección de crecimiento económico del 1% al 0,5%, evidenciando una visión más cautelosa del panorama económico japonés. La guerra en Oriente Medio, y la amenaza del presidente Trump, se han convertido en un factor de incertidumbre que ha ralentizado la recuperación.
La reunión ha desatado una tormenta de reacciones. Los mercados europeos, como el Ibex, han sufrido una caída, mientras que Wall Street ha mostrado cierta resiliencia. El petróleo, por su parte, se mantiene en una zona de alta volatilidad. La decisión del BOJ, disputada y con un futuro incierto, se suma a la creciente incertidumbre en torno a la Reserva Federal, con las tensiones en torno al relevo de Powell y la sombra de Trump sobre los mercados.
Ueda deberá responder a las dudas que ha generado su priorización del yen, un anuncio que algunos interpretan como acomodaticio, desencadenando una fuerte caída en la moneda. La presión política del Gobierno de Takaichi, partidario de un estímulo monetario permanente, complica aún más las opciones del BOJ. Toichiro Asada, conocido por su postura reflacionista, ha participado por primera vez en la reunión, mientras que Ayano Sato se incorporará al consejo en junio.

El juego de la política monetaria global
La decisión del BOJ, el primer gran banco central en mantener sus tipos, se sitúa en un contexto global de incertidumbre. La Reserva Federal, el Banco de Inglaterra y el BCE parecen seguir el mismo camino, adaptándose a las consecuencias de la guerra en Oriente Medio. El diferencial de rentabilidad entre los tipos japoneses y los de otras grandes economías sigue siendo un factor clave de debilidad del yen. El BOJ deberá equilibrar su compromiso con el objetivo de inflación del 2% con la necesidad de mantener la flexibilidad para actuar, incluso si el crecimiento se desacelera.
La estrategia del BOJ, ahora más enfocada en la “evolución” de la economía, en lugar de una “mejora”, ha generado confusión y recelo. ‘Todo depende de la situación en Oriente Medio’, afirma Harumi Taguchi, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, esperando que Ueda señale en la rueda de prensa que, aunque el BOJ sigue comprometido con subir los tipos, quiere mantener flexibilidad sobre el momento de hacerlo.’ El yen, a pesar de la fortaleza reciente, sigue vulnerable a las turbulencias geopolíticas. El mercado espera ansiosamente la respuesta de Ueda, quien deberá calibrar cuidadosamente sus palabras para evitar alimentar nuevas caídas.
