Bitcoin se acerca a los 80.000 dólares: ormuz y el optimismo asiático impulsan la cripto

El precio del Bitcoin ha experimentado un notable repunte, acercándose a la barrera psicológica de los 80.000 dólares, en un contexto geopolítico y económico de creciente incertidumbre. La criptomoneda líder se sitúa ahora en 79.488 dólares, un avance significativo tras una semana de notable dinamismo.

La tensión en el estrecho de ormuz alimenta la demanda

La tensión en el estrecho de ormuz alimenta la demanda

Las bolsas asiáticas, lideradas por Corea del Sur y Japón, han alcanzado máximos históricos, impulsadas por la reciente información de Axios que revela una nueva propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz. Esta situación, exacerbada por la creciente fricción entre Estados Unidos e Irán, ha provocado fluctuaciones en los mercados energéticos y en los activos de riesgo, con el crudo registrando una ligera caída. La incertidumbre sobre el futuro del comercio marítimo, y por ende, sobre el suministro energético global, se traduce en una mayor apetito por inversiones consideradas refugio, como el Bitcoin.

Pero hay un detalle: la propia estrategia de Strategy, la firma de inversión de Michael Saylor, ha amplificado este entusiasmo, realizando una compra masiva de 3.900 millones de dólares en Bitcoin durante el mes, la mayor inversión anual desde 2023. Un movimiento que, en conjunto con el notable repunte de los ETFs de Bitcoin al contado –con entradas netas de 2.500 millones de dólares en abril, duplicando las de marzo–, refuerza la percepción de un interés institucional creciente.

El token ha acumulado una subida del 16% en abril, marcando su primer incremento mensual de dos dígitos desde mayo de 2025. La presión vendedora, según analistas como Rachael Lucas de BTC Markets, se avecina en torno a los 80.000 dólares, el punto de equilibrio para muchos inversores recientes. Es un escenario clásico: cuando los compradores se acercan a ese nivel, las posiciones cortas, que habían impulsado el rally, comienzan a cerrarse, generando una corrección natural.

La dinámica actual, sin embargo, contrasta con la reciente volatilidad del mercado. Las salidas netas de los ETFs de Bitcoin durante cuatro meses consecutivos, seguido de una inesperada reversión en marzo, sugieren una cautela institucional que, paradójicamente, ha contribuido a alimentar el optimismo actual. La situación, en definitiva, es una compleja interacción entre geopolítica, especulación y sentimiento del mercado.

Un escenario que, según Lucas,