At&t se lanza al espacio: ¿el fin del roaming en zonas remotas?

AT&T, con tres meses de retraso en la publicación de su informe anual de 2025, revela un panorama de crecimiento impulsado por la inteligencia artificial y una apuesta decidida por la conectividad satelital. La compañía, que ha invertido fuertemente en fibra óptica y 5G, parece dispuesta a cambiar las reglas del juego en la cobertura móvil, pero ¿a qué precio?

El auge de la fibra óptica: un crecimiento sostenido

Los números hablan por sí solos: AT&T ha logrado incorporar la fibra óptica a más de 32 millones de hogares, con un objetivo ambicioso de alcanzar los 40+ millones para finales de 2026 y superar los 60 millones para 2030. La cifra de más de 12 millones de clientes de fibra ya existentes demuestra una trayectoria ascendente y una rentabilidad considerable. La compañía ha conseguido atraer a más de un millón de nuevos suscriptores de fibra durante ocho años consecutivos, un logro que subraya la creciente demanda de conexiones de banda ancha de alta velocidad.

Pero no solo la fibra impulsa el crecimiento. AT&T ha sumado más de 1,5 millones de nuevos clientes de telefonía móvil prepago en 2025, el quinto año consecutivo en registrar este tipo de crecimiento. Los clientes que combinan fibra óptica y servicios móviles con AT&T se revelan como los más valiosos: permanecen fieles a la compañía y generan mayores ingresos.

La órbita de la conectividad: at&t y ast spacemobile

La órbita de la conectividad: at&t y ast spacemobile

La verdadera novedad, sin embargo, reside en la ambiciosa apuesta por la conectividad satelital. A través de su colaboración con AST SpaceMobile, AT&T planea lanzar una fase beta de este servicio ya en 2026, permitiendo que tanto los usuarios de consumo como los profesionales de seguridad pública (a través de FirstNet) accedan a cobertura móvil incluso en zonas remotas. Si bien la fecha exacta de lanzamiento de la fase beta sigue sin concretarse en el informe anual, se espera que no se demore demasiado.

Pero hay un detalle que preocupa: la competencia no se quedará de brazos cruzados. La entrada de AT&T en el mercado de la conectividad satelital seguramente provocará una respuesta contundente por parte de T-Mobile, que ya está desarrollando su propia solución, T-Satellite. La batalla por el dominio del