Ataques zero-day en alza: 90 vulnerabilidades explotadas en 2025
La ciberseguridad se enfrenta a un escenario alarmante. Los ataques que se aprovechan de fallos desconocidos en software, conocidos como zero-day, han aumentado un 15% en un año.

El aumento de los zero-day pone en jaque la seguridad digital
Un informe del grupo de inteligencia de amenazas de Google revela que durante el año 2025 se explotaron activamente 90 vulnerabilidades zero-day. Esta cifra representa un incremento significativo respecto a los 81 registrados en 2024, evidenciando una escalada preocupante en la actividad de los ciberdelincuentes.
¿Qué son exactamente estas vulnerabilidades zero-day? Son fallos de seguridad en programas o sistemas que los atacantes descubren y explotan antes de que el fabricante tenga la oportunidad de corregirlos. Su valor reside en que permiten el acceso inicial a los sistemas, la ejecución remota de código malicioso o la escalada de privilegios, abriendo la puerta a un control total.
Según el análisis de Google, 47 de las 90 vulnerabilidades explotadas afectaron a plataformas de usuario final, mientras que 43 impactaron en productos empresariales. Entre los tipos de fallos más comunes se encuentran la ejecución remota de código, errores de inyección, fallos de deserialización, saltos de autorización y problemas de corrupción de memoria. Los sistemas operativos fueron el objetivo más frecuente, con 24 vulnerabilidades explotadas en sistemas de escritorio y 15 en plataformas móviles.
El sector empresarial se vio especialmente afectado. Dispositivos de seguridad, infraestructuras de red, plataformas de virtualización y servicios VPN fueron los más atacados, ya que ofrecen acceso privilegiado a las redes corporativas. Microsoft lidera la lista de fabricantes más afectados, con 25 vulnerabilidades explotadas, seguido por Google con 11 y Apple con 8.
Pero hay un detalle que resulta particularmente inquietante: los fallos relacionados con la seguridad de memoria representaron aproximadamente el 35% de todas las vulnerabilidades zero-day explotadas el año pasado. Esta tendencia sugiere que los atacantes están apuntando a una de las áreas más críticas de la seguridad informática.
La inteligencia artificial (IA) podría acelerar tanto el descubrimiento de nuevas vulnerabilidades como el desarrollo de exploits, lo que anticipa un aumento continuo en los ataques que aprovechan fallos zero-day durante el próximo año. La respuesta a esta amenaza requiere una inversión constante en seguridad y una adaptación continua a las nuevas tácticas de los ciberdelincuentes. La brecha entre la capacidad de ataque y la capacidad de defensa se amplía a un ritmo alarmante.
La proliferación de estos ataques no solo pone en riesgo datos sensibles, sino que también amenaza la estabilidad de infraestructuras críticas.
La cifra habla por sí sola: la ciberseguridad ya no es una opción, sino una necesidad imperante.
n