Apple retrasa el iphone plegable: problemas de ingeniería complican el lanzamiento

La espera se alarga para los fans de Apple. Lo que parecía un lanzamiento inminente del esperado iPhone plegable, bautizado internamente como “iPhone Fold”, se ha topado con un muro de complejidad técnica, según informa Nikkei Asia. La compañía, que planeaba competir directamente con Samsung en el mercado de los dispositivos plegables, podría verse obligada a posponer su llegada, generando incertidumbre en la industria.

Un retraso que afecta a toda la cadena de suministro

Un retraso que afecta a toda la cadena de suministro

Según las fuentes de Nikkei Asia, Apple ha comunicado a varios proveedores de componentes que podría haber cambios en los plazos de entrega. No se trata de un simple deslizamiento, sino de un posible retraso de varios meses, lo que ha puesto en alerta a la cadena de suministro. Un informante cercano a la compañía reveló que la fase inicial de producción ha desvelado más complicaciones de las previstas, requiriendo ajustes y tiempo adicional para su resolución.

El iPhone Fold, que adoptará un diseño tipo libro, se esperaba que coincidiera con el lanzamiento de los nuevos iPhone 18 Pro y Pro Max en septiembre. Sin embargo, parece que Apple seguirá la estrategia que aplicó con el iPhone X en 2017, presentando inicialmente los modelos Pro y retrasando el lanzamiento del dispositivo plegable para garantizar una producción impecable. La empresa necesita asegurarse de que todos los componentes funcionan a la perfección antes de lanzarlo al mercado, algo que, al parecer, está llevando más tiempo de lo esperado.

La demora no solo impacta a los consumidores de Apple, sino también al mercado global de smartphones plegables. Los analistas de IDC consideraban que el iPhone Fold jugaría un papel fundamental en el crecimiento de este segmento, impulsando un aumento del 30% en las ventas para 2026. El retraso podría frenar ese crecimiento, al menos a corto plazo.

Pero hay un detalle crucial: Apple, al parecer, está reajustando su calendario de lanzamientos para priorizar los modelos más caros, como el iPhone Fold, que se rumorea que tendrá un precio inicial de 2.400 dólares. Además, la escasez global de chips de memoria, un problema que afecta a toda la industria, también está influyendo en las decisiones de la compañía.

La empresa, acostumbrada a controlar cada aspecto de su producción, está sometiendo a sus nuevos modelos a rigurosas pruebas: verificación de ingeniería, desarrollo, producción piloto y producción en masa, utilizando cientos de miles de prototipos. Este proceso minucioso busca detectar y corregir cualquier fallo antes de llegar al consumidor final.

A pesar de las dificultades, Apple mantiene el optimismo en lo que respecta a los iPhone 18 Pro y Pro Max. La compañía confía en que el iPhone Fold, aunque se retrase, contribuirá a aumentar la demanda de sus otros modelos de iPhone para 2026. Aunque representaría menos del 10% de la producción total, los proveedores están apostando por un éxito rotundo que impulse un aumento en sus ingresos.