Apple en la luna: iphone 17 pro max viaja con astronautas

La NASA ha roto un tabú: el iPhone 17 Pro Max, el último buque insignia de Apple, ha despegado rumbo a la Luna a bordo de la misión Artemis II. No es un mero accesorio; los astronautas lo utilizarán para documentar su viaje, desafiando las convenciones y, quizás, redefiniendo la relación entre la Tecnología de consumo y la exploración espacial.

Un privilegio tecnológico con restricciones

Un privilegio tecnológico con restricciones

La decisión de permitir que los astronautas lleven 'smartphones' a la Luna no ha sido sencilla. Tras meses de evaluaciones y adaptaciones, la NASA ha cedido ante la demanda de sus tripulaciones, quienes buscan herramientas para compartir sus experiencias con el público. Jared Isaacman, administrador de la NASA, lo anunció meses atrás a través de X, abriendo la puerta a esta curiosa simbiosis entre la exploración lunar y el ecosistema de Apple.

Pero no todo es libertad. El iPhone 17 Pro Max ha sido sometido a rigurosos controles de seguridad, un proceso de cuatro etapas que involucra comités de expertos, análisis de riesgos y pruebas exhaustivas. Tobias Niederwieser, del Instituto de Investigación BioServe Space Technologies, ha explicado que la homologación de este 'hardware' se completó en un plazo sorprendentemente corto, evidenciando la presión para integrar Tecnología moderna en las misiones espaciales.

La robustez del dispositivo es crucial. Apple ha destacado la protección ofrecida por el cristal Ceramic Shield 2, tanto en la parte frontal como trasera, un material que, según la compañía, supera en resistencia al vidrio cerámico convencional. La imagen del iPhone 17 Pro Max plateado, circulando entre la tripulación en ingravidez, se ha convertido en un fenómeno viral, capturado por el periodista Owen Sparks en X.

Lo curioso es que el iPhone no viaja solo. La tripulación de Artemis II también cuenta con dos cámaras Nikon D5 y cuatro GoPro Hero 11, un arsenal fotográfico que contrasta con la simplicidad del 'smartphone'. Sin embargo, la presencia del iPhone es significativa, demostrando la creciente integración de la Tecnología de consumo en el ámbito espacial.

Lo que nadie cuenta es que Apple no ha participado directamente en el proceso de aprobación del dispositivo. La compañía se limita a destacar que este es el primer iPhone que cumple con los requisitos para un uso prolongado en órbita, una declaración que, por sí sola, habla de los avances tecnológicos logrados. La cifra que define este hito es clara: la primera vez que un iPhone se aventura a conquistar la Luna, marcando un nuevo capítulo en la historia de la Tecnología y la exploración espacial.