Amazon desborda las expectativas: 181.000 millones y la ia como motor de crecimiento
El gigante tecnológico Amazon ha pulverizado sus propios récords, anunciando una ganancia de 181.000 millones de dólares en su primer trimestre fiscal de 2026 – un salto del 17% respecto al periodo anterior. Una cifra que, lejos de ser una simple estadística, revela una metamorfosis en la estrategia de la compañía y una apuesta audaz por la inteligencia artificial.
La ia, el nuevo núcleo del imperio de bezos
Pero la verdadera noticia no reside solo en las cifras. Lo que realmente ha prendido la atención de los inversores es la voraz inversión de Amazon en el campo de la IA: 200.000 millones de dólares para 2026, una cantidad que supera, por poco, el Producto Interno Bruto de Portugal. Un movimiento calculado, no una locura, según ha declarado Andy Jassy, CEO de Amazon, quien reconoce que la compañía está impulsando esta revolución con una determinación implacable.
La inversión, un 60% superior a la del año pasado, se centra en dos startups clave: OpenAI y Anthropic. La plataforma cloud de Amazon, AWS, – que ya genera ingresos superiores a los 15.000 millones anuales – se beneficia directamente de esta apuesta. La reciente inyección de 100.000 millones de dólares a Anthropic, por ejemplo, está acelerando el crecimiento de su infraestructura.

Google no se queda atrás: un aumento de ganancias del 81%
Si bien Amazon lidera la carrera, Google, bajo el mando de Sundar Pichai, también ha presentado resultados sólidos, con un incremento de ganancias del 81%. “Es un comienzo de año fantástico”, afirmó el consejero delegado, reafirmando la confianza en el camino trazado. El optimismo se extiende a las expectativas de ingresos para el segundo trimestre, que se sitúan entre los 194.000 y 199.000 millones, con un beneficio operativo que oscilará entre los 20.000 y 24.000 millones.
La fortaleza de AWS, la columna vertebral de Amazon y el principal catalizador de su valoración, reside, sin duda, en la IA. La compañía ya ha demostrado su capacidad para dominar el sector, pero esta nueva inversión – y la respuesta del mercado – confirman que la apuesta por la inteligencia artificial no es solo una estrategia, sino una necesidad para mantenerse a la vanguardia. Un movimiento que, por ahora, parece estar dando sus frutos, demostrando que la inversión en IA no es un riesgo, sino una inversión inteligente.
