Aluminio: ataques iraníes disparan precios y amenazan la industria global
El mercado del aluminio se tambalea tras los recientes ataques iraníes a plantas del Golfo Pérsico, una escalada que ha provocado un encarecimiento inmediato y presagia una crisis de suministro con ramificaciones para sectores tan diversos como la aviación, la alimentación, la energía solar y la Inteligencia Artificial. Los futuros del metal se dispararon un 6% en la Bolsa de Metales de Londres, una reacción que pone de manifiesto la fragilidad de una cadena de suministro ya bajo presión.
Oriente medio, epicentro de la tormenta
Aunque Oriente Medio representa apenas el 9% de la producción mundial de aluminio, su importancia estratégica se magnifica ante la escasez global. Restricciones previas en otras regiones, sumadas al cierre del estrecho de Ormuz, ya habían generado tensiones. Ahora, los daños sufridos por Emirates Global Aluminium en Abu Dabi y Aluminium Bahrain, confirman una realidad preocupante: la producción de la región se verá severamente afectada, y de forma prolongada.
“Los operadores deben afrontar la realidad de los importantes recortes en los suministros de Oriente Medio”, advertía Li Xuezhi, jefe de investigación de Chaos Ternary Futures, reflejando la preocupación generalizada. Cerrar y reapertura de una fundición es un proceso complejo y costoso, agravado por las huelgas en algunas de las instalaciones más grandes del mundo, lo que prolongará el impacto.

Un metal esencial en la cuerda floja
El aluminio, el metal más utilizado después del acero, es un componente vital en la fabricación de innumerables productos. Un aumento sostenido de su precio no solo golpeará a los fabricantes, sino que podría desencadenar la escasez de productos especializados, forzando a fábricas a suspender temporalmente su actividad. La situación es especialmente delicada para la industria europea, que depende en gran medida del aluminio de Oriente Medio.
La cifra habla por sí sola: las dos plantas atacadas en Irán tienen una capacidad combinada de 3,2 millones de toneladas anuales. Para ponerlo en perspectiva, una interrupción similar en la producción de la rusa United Rusal PJSC, que produce alrededor de 4 millones de toneladas, ya disparó los precios en un 30% en 2022.

La guerra de precios y la especulación
Desde el inicio del conflicto, los precios del aluminio han sido volátiles, alcanzando picos y corrigiéndose tras la preocupación por el impacto económico global. Pero la actual crisis supera los temores iniciales. La escasez de existencias en la Bolsa de Metales de Londres, que se encuentran en mínimos de dos décadas, ha precipitado un cambio en el mercado: el precio al contado del aluminio —lo que pagan los compradores por el metal físico— supera ya al de los futuros, un fenómeno conocido como backwardation, que evidencia la urgencia de la demanda.
Rio Tinto Group, por ejemplo, ya ha elevado su oferta en Japón a una prima de 350 dólares por tonelada, la más alta en más de una década. El sector aeroespacial, la automoción y la construcción, especialmente en Europa y Estados Unidos, se enfrentan ahora a una realidad incierta.
Un ataque con eco geopolítico
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica justificó los ataques, acusando a las empresas de aluminio de proveer al ejército estadounidense. Más allá de las implicaciones geopolíticas, lo que realmente preocupa es la exposición del mercado a una pérdida repentina de producción, no solo a una restricción gradual. Los analistas de AZ Global Consulting lo han calificado como una “nueva fase de disrupción” en la cadena de suministro del aluminio.
Según Rob Van Gils, director ejecutivo de Hammerer Aluminium Industries, “la perspectiva de una serie de cierres de fundiciones en Oriente Medio representa una amenaza increíble para la industria europea
