Alto el fuego en el horizonte: ¿un respiro real o una falsa puesta en verdad?
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán por un acuerdo de alto el fuego se inician este fin de semana, desatando una oleada de optimismo en los mercados asiáticos y hundiendo el precio del petróleo a niveles no vistos en nueve meses.
La bolsa se echa un respiro, pero la tensión persiste
El índice MSCI Asia Pacífico se dispara un 0,7% impulsado por el 'optimismo' de Trump, pese a las amenazas reiteradas a Teherán por el control del estrecho de Ormuz. Las acciones tecnológicas, consideradas refugio seguro, lideran la recuperación, con Corea del Sur, un referente en IA, registrando un alza del 1,6%. Incluso la OTAN, bajo la mirada de Rutte, estudia la posibilidad de una misión en el estrecho, ‘si es útil’, según fuentes oficiales.
Pero la calma es frágil. Los futuros bursátiles estadounidenses borran las caídas iniciales, mientras que los europeos apuntan a ganancias. El Brent, tras un intento de ascenso, se estabiliza en 96,24 dólares, un alivio, aunque modesto, para el sector energético.

El dólar, desaceleración del refugio seguro
El dólar, que había actuado como refugio durante las últimas seis semanas, pierde terreno, marcando su mayor caída semanal desde enero. La volatilidad, lejos de desaparecer, sigue siendo el principal motor de los mercados, un recordatorio constante de las tensiones en la región.

Expertos divididos: ¿un pacto real o una táctica?
“El mercado empieza a descontar la posibilidad de un acuerdo durante el fin de semana”, afirma Hao Hong, de Lotus Asset Management. “Mi modelo cuantitativo sugiere un repunte técnico que podría extenderse por al menos unos días. El mercado se está alejando de la guerra, por ahora.” Sin embargo, la voz de la cautela es fuerte. Nick Ferres, de Vantage Point Asset Management, advierte: “Incluso si se llega a un acuerdo, la oferta de petróleo seguirá siendo limitada. La prima de riesgo de las acciones no se ve afectada”.

La desescalada en el mediterráneo, un signo de esperanza
Mientras la situación en Oriente Medio sigue siendo volátil, con nuevos ataques con drones en Kuwait, se vislumbra un rayo de esperanza en el Mediterráneo. El acuerdo israelí para dialogar con el Líbano, facilitado por la disposición de Netanyahu a mantener conversaciones con Beirut, genera un respiro en los inversores. Trump, por su parte, ha instado a Israel a “actuar con discreción” para asegurar el éxito de las negociaciones con Irán.
El mercado, vigilante y cauteloso
El oro registra una ligera disminución, situándose en torno a los 4760 dólares la onza. Los bonos del Tesoro interrumpen su alza, mientras los inversores aguardan los datos de inflación de Estados Unidos, que podrían alterar el panorama. La encuesta de Bloomberg apunta a un aumento del 0,9% en el IPC, el mayor avance mensual desde 2022.
Kyle Rodda, analista de Capital.com, resume la situación: “El riesgo derivado de la guerra sigue siendo el principal impulsor de la volatilidad.” Pero, ¿es realmente un riesgo que se pueda contener? La respuesta, por ahora, es incierta.
