Adiós a los puertos: ¿el fin de los cables en los móviles?
La Unión Europea lo impulsó hace tiempo, pero la revolución podría estar a punto de ir mucho más allá. El USB-C, destinado a unificar la carga de dispositivos, podría convertirse en un mero epílogo en la historia de los smartphones.

¿Un futuro sin enchufes?
Desde 2024, la normativa europea obliga a que los teléfonos vendidos en la Unión Europea incorporen un puerto USB-C. La medida, pensada para reducir la montaña de residuos electrónicos, obligó a todos los fabricantes a adaptarse, incluso a Apple, que a regañadientes abandonó su puerto Lightning.
Pero la verdadera disrupción podría estar en el horizonte. La legislación no prohíbe la ausencia de puertos físicos. Los fabricantes están explorando diseños