Instagram se prepara para cobrar: pruebas exclusivas a cambio de euros

La app que revolucionó el mundo de las fotos, ahora propiedad de Meta, está a punto de cambiar su modelo de negocio. Instagram, la red social que nos regaló la posibilidad de compartir momentos fugaces, podría empezar a pedirnos dinero a cambio de funciones avanzadas. La confirmación llegó esta semana a través de TechCrunch: Instagram Plus, una suscripción de pago con privilegios exclusivos, está siendo probada en un puñado de países.

¿Qué ofrece instagram plus para justificar el precio?

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El experimento, con un coste que oscila entre 1 y 2 euros mensuales, se centra en potenciar las Historias. Los suscriptores de Instagram Plus podrán ver las Historias de otras cuentas sin que sus creadores reciban notificación, una función que levanta ampollas por su potencial invasivo. Pero no es lo único. También podrán identificar a aquellos usuarios que han visionado sus Historias más de una vez, algo que hasta ahora era una laboriosa tarea manual.

Además, la suscripción permite crear listas de difusión ilimitadas para personalizar la audiencia de las Historias, una mejora notable respecto a la segmentación limitada entre “amigos cercanos” y el resto. Y para aquellos que disfrutan de la efimeridad de las Historias, la opción de extender su duración en un día (con un límite de una vez por semana) resulta atractiva. La posibilidad de buscar en las listas de visualizaciones de otras personas, para saber si una cuenta específica ha visto una Historia, es otra ventaja significativa.

Lo que nadie cuenta es que Instagram Plus ha generado comparaciones con aplicaciones de citas como Tinder, gracias a la inclusión de “superlikes”, reacciones animadas a las Historias que permiten expresar un interés más allá de un simple “me gusta”. Esta similitud plantea interrogantes sobre la dirección que está tomando Instagram: ¿se está transformando en una herramienta para conectar más allá de la amistad?

Conviene recordar que Instagram no es ajena a las funciones de pago. Ya cobra a creadores de contenido y empresas por la verificación azul y otras herramientas profesionales. Sin embargo, esta es la primera vez que la plataforma apunta directamente al usuario final con una suscripción de pago. Meta, bajo el liderazgo de Mark Zuckerberg, parece decidida a rentabilizar sus aplicaciones más populares, una estrategia que ya ha aplicado a WhatsApp y Facebook.

Este movimiento es parte de un plan más amplio para diversificar los ingresos de Meta, que ha enfrentado desafíos recientes con la evolución del mercado publicitario. La pregunta que queda en el aire es si los usuarios estarán dispuestos a pagar por funciones que antes disfrutaban de forma gratuita. La respuesta, probablemente, dependerá de cuánto valore Instagram su privacidad y de si las ventajas percibidas justifican el coste.