Netflix sube el precio: verizon pasa la factura a sus clientes
La lealtad tiene un precio, y para los clientes de Verizon que disfrutaban de un descuento en Netflix y HBO Max, ese precio acaba de subir $3 al mes. La noticia, que ha encendido las redes sociales, es la última señal de cómo los precios de streaming están evolucionando – y cómo los operadores de telefonía móvil se están desprendiendo de la responsabilidad de absorber esos incrementos.
El efecto dominó de los aumentos de netflix
El motivo es simple: Netflix, tras un periodo de relativa estabilidad, ha decidido devolver a la vida sus tarifas, con un segundo aumento en poco más de un año. Esta escalada de precios se transmite directamente a los paquetes que Verizon ofrece a sus clientes, quienes verán cómo su factura mensual se incrementa a partir del 6 de mayo. El ahorro, que antes rondaba los $9 en comparación con la suscripción individual, se ha reducido drásticamente a solo $7.
La actualización ya ha sido confirmada en la página de soporte de Verizon, y los usuarios de Reddit están compartiendo capturas de pantalla de las notificaciones que han recibido, confirmando la inminente subida. T-Mobile ya anticipó esta tendencia en enero de 2025, cubriendo solo el plan básico con anuncios, dejando a los suscriptores de planes superiores a cargo de la diferencia. La estrategia es clara: los operadores se hacen cargo del mínimo común denominador y dejan que los clientes asuman el resto.

¿Oportunidad perdida para verizon?
Pero hay un detalle que resulta especialmente llamativo: la reciente promesa del nuevo CEO de Verizon, Dan Schulman, de poner al cliente en el centro de la estrategia de la compañía. Schulman reconoció abiertamente las pérdidas de suscriptores debido a los aumentos de precios y se comprometió a evitar “aumentos de precios vacíos”. Un movimiento como absorber el aumento de Netflix, enfatizando la lealtad del cliente, podría haber sido una declaración de intenciones poderosa, un cambio real en la cultura de la empresa. En vez de eso, Verizon ha optado por el camino más fácil, el mismo que siguen todos los demás.
Las promociones de “Netflix gratis” siempre han sido un espejismo, como bien saben los antiguos clientes de T-Mobile. La realidad es que la estabilidad de esos descuentos depende de la voluntad de Netflix de mantener sus precios bajo control. Y, como vemos, esa voluntad es cada vez menor. Los $2.8 billones de dólares que Netflix recibió tras la ruptura con Warner Bros. hablan por sí solos: una empresa con recursos para afrontar estos incrementos y, posiblemente, con una estrategia que prioriza la rentabilidad por encima de la fidelización de los clientes.
La lección es clara: si confías en los paquetes de tu operador para mantener a raya los costes de streaming, recuerda que tu ahorro es tan frágil como la política de precios de Netflix. Y, en los últimos meses, esa fragilidad se ha hecho evidente.
