Samsung al fin da luz verde a la monitorización de la presión arterial en el galaxy watch (¡por fin!)

Seis años de espera, frustración en foros y millones de usuarios mirando con envidia a otros mercados: Samsung ha desbloqueado hoy la monitorización de la presión arterial en sus Galaxy Watch para usuarios en Estados Unidos. Una noticia que llega con retraso, pero que para muchos es un alivio.

Un largo camino plagado de obstáculos regulatorios

Desde 2020, cuando Samsung introdujo esta función en el Galaxy Watch Active 2, ha estado disponible en más de 70 países. Canadá, un vecino inmediato, disfrutó de esta comodidad mucho antes que Estados Unidos. La explicación oficial siempre apuntó a la necesidad de cumplir con las estrictas regulaciones de la FDA, pero la falta de transparencia y las sucesivas demoras alimentaron la frustración de una legión de usuarios que adquirieron sus relojes con la esperanza de contar con esta funcionalidad.

La espera, según los comentarios en los foros de Samsung, ha sido especialmente dura para aquellos que compraron sus Galaxy Watch específicamente por esta característica, viendo cómo se quedaba en el limbo de las promesas incumplidas. La cifra es impactante: casi 120 millones de adultos en Estados Unidos sufren de hipertensión, una condición para la que precisamente esta herramienta podría ser valiosa.

¿Cuff o sensores? la diferencia con apple

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Si bien la llegada es positiva, es importante entender cómo funciona esta característica. A diferencia del Apple Watch, que ofrece una detección pasiva de la hipertensión basada en el análisis de patrones vasculares, el Galaxy Watch requiere de un brazalete de presión arterial (que se vende por separado) para una calibración inicial cada 28 días. La calibración permite que el reloj utilice sus sensores integrados para medir la presión sistólica y diastólica, junto con la frecuencia cardíaca, proporcionando datos reales y accionables. Este es un detalle clave: el Galaxy Watch ofrece lecturas concretas, no solo alertas de posibles problemas.

Samsung ha insinuado que una monitorización pasiva de la presión arterial, capaz de rastrear tendencias a lo largo del tiempo sin necesidad de mediciones manuales, podría llegar más adelante este año. Pero, por ahora, la calibración con el brazalete es imprescindible.

Además, un punto a tener en cuenta es la compatibilidad: la monitorización de la presión arterial solo funciona con teléfonos Samsung Galaxy que ejecuten Android 12 o superior. La restricción, aunque justificada por los requisitos de la FDA, limita el alcance de la funcionalidad para usuarios de otras marcas.

Un éxito tardío, pero bienvenido

Un éxito tardío, pero bienvenido

La implementación de la monitorización de la presión arterial en el Galaxy Watch representa un paso adelante en la integración de la tecnología en la salud personal. Si bien el proceso ha sido largo y opaco, el resultado final es una herramienta que puede ayudar a los usuarios a tomar un control más activo de su bienestar cardiovascular. El Galaxy Watch 8, ya equipado con hardware de vanguardia, finalmente puede demostrar todo su potencial. Y, aunque el camino ha sido tortuoso, la espera, al parecer, ha terminado.