Telefónica: murtra reta a la compañía a dominar europa en 2030
Marc Murtra, presidente de Telefónica, ha lanzado una declaración de intenciones contundente: convertir a la operadora en líder europeo para 2030 y, posteriormente, a nivel global en 2035. Un desafío ambicioso que se presenta en un contexto de incertidumbre geopolítica y la acelerada irrupción de la inteligencia artificial, factores que, lejos de intimidar, parecen impulsar la estrategia de la compañía.
Simplificación y foco: la clave de la eficiencia
La junta de accionistas de este jueves sirvió de escenario para desvelar los pilares de esta nueva etapa. Murtra ha insistido en la necesidad de una simplificación y optimización de costes radical, buscando una mayor eficiencia operativa: “Más eficiencia. Más automatización. Más foco”. El objetivo es, según sus palabras, “volver a aterrizar este avión, en tiempo y forma”, después de los logros alcanzados en 2025.
Pero la reestructuración interna no es el único frente. Telefónica ha completado recientemente su salida de Perú, Uruguay, Ecuador, Colombia y Chile, y ahora se concentra en consolidar su posición en mercados clave como España, Alemania y Reino Unido. La tecnológica Hiberus, filial de Telefónica, ha experimentado un crecimiento superior al 20% en 2025, proyectando un volumen de negocio de 350 millones de euros para 2026. Una cifra que habla por sí sola.

Defensa, ciberseguridad e inversión en fibra: los nuevos caballos de batalla
La inversión se centrará en áreas estratégicas: expansión de la red de fibra óptica y cobertura 5G en los mercados principales, incrementando la capacidad de fibra 10 Gbps en España y Brasil. La integración de soluciones de ciberseguridad y 'cloud' para el sector B2B y el fortalecimiento de la presencia en productos de defensa son igualmente prioritarios. La apuesta por la defensa, en particular, parece marcar un giro significativo en la estrategia de Telefónica.
Murtra ha desmentido, con contundencia, la existencia de una supuesta “proditomanía” dentro de la compañía, esa paranoia que algunos ejecutivos desarrollan al creer que todos a su alrededor conspiran contra ellos. “Yo puedo decir con seguridad que la proditomanía no existe en Telefónica, al contrario”, afirmó ante los accionistas.
En un momento de transformación geopolítica y tecnológica sin precedentes, Telefónica busca no solo adaptarse, sino liderar. La promesa es clara: ofrecer a cada usuario acceso a los mejores productos digitales, respaldada por un plan a cinco años que ya está dando sus frutos. La ambición, el rigor y la responsabilidad son los mantras que guiarán este ambicioso proyecto. Porque, en el juego de la innovación, la velocidad es, a menudo, la única ventaja sostenible.
