Smi 2026: subida sí, pero atención a los contratos temporales de corta duración
El salario mínimo interprofesional (SMI) en España experimenta un incremento del 3,1% para 2026, según publica el Real Decreto 126/2026 en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La cifra se sitúa en 1.221 euros al mes en 14 pagas, lo que equivale a 17.094 euros brutos anuales. Sin embargo, la novedad más destacada afecta a los contratos temporales de corta duración.
¿Qué cambios trae el nuevo smi?
El BOE detalla que el SMI diario general asciende a 40,70 euros, mientras que para esos contratos temporales que no superan los 120 días en la misma empresa, el mínimo se fija en 57,82 euros por jornada legal trabajada. Esta medida busca asegurar que trabajadores en sectores como la agricultura, la hostelería o el comercio, con contratos de corta duración, reciban una remuneración justa, incluyendo la parte proporcional de pagas extras, festivos y vacaciones.
Lo que nadie cuenta es que el SMI no se limita al salario base. Complementos como la nocturnidad o la antigüedad no pueden reducir el mínimo legal. Y si el contrato es a tiempo parcial, el salario se calcula de forma proporcional a las horas trabajadas.

¿Cómo afecta a los contratos temporales de corta duración?
Estos contratos, comunes en picos estacionales, tradicionalmente tenían un SMI más elevado. Ahora, la cifra de 57,82 euros compensa la corta duración al incluir los conceptos salariales prorrateados. Esta regulación pretende proteger a quienes se incorporan a trabajos temporales, a menudo en sectores con alta rotación.
Pero hay un detalle: si la empresa no cumple con el pago correcto, el trabajador tiene un año para reclamar, presentando el BOE o el Real Decreto como respaldo. Un asesoramiento sindical o profesional puede validar la nómina. El tiempo corre.
La clave está en la documentación. Si detectas una irregularidad, la primera acción es notificar a la empresa por escrito, haciendo referencia a la nueva normativa. Si no responde o persiste en el incumplimiento, la vía legal es la adecuada.
La cifra habla por sí sola: la subida del SMI, aunque positiva, pone de relieve la necesidad de una vigilancia constante para evitar abusos en los contratos temporales. La protección laboral se refuerza, pero la vigilancia, siempre, es necesaria.