Renta 2026: hacienda alivia el bolsillo de los estudiantes que se mudan
La Agencia Tributaria ha confirmado un respiro para las familias que ven obligados a enviar a sus hijos a estudiar lejos de casa, especialmente en comunidades con oferta educativa limitada. Una deducción fiscal de hasta 1.800 euros por hijo, integrada en la campaña de la declaración de la Renta 2025-26, busca compensar los costes adicionales de alquiler y manutención que supone este desplazamiento.

¿Quiénes son los beneficiarios de esta ayuda?
Esta medida se dirige a aquellos contribuyentes cuyos hijos cursen estudios universitarios, formación profesional de grado superior o enseñanzas artísticas superiores fuera de su lugar de residencia habitual, una situación especialmente común en archipiélagos como Canarias y Baleares, donde la oferta de estudios superiores es, en muchos casos, escasa o inexistente. La cifra, lejos de ser un porcentaje del gasto, es una cantidad fija por descendiente, lo que simplifica el cálculo y garantiza un alivio tangible.
Pero hay un detalle que hay que tener en cuenta: la deducción no es automática. Requiere cumplir una serie de requisitos, tanto del estudiante como del contribuyente. El principal, y quizás el más determinante, es la inexistencia de una oferta educativa pública presencial equivalente en la localidad de residencia. Obliga al traslado físico y, por tanto, a asumir gastos que de otra manera no existirían.
La renta familiar también juega un papel importante. Para una declaración individual, la base imponible no puede superar los 33.000 euros, mientras que para una declaración conjunta se eleva a 52.800 euros. Y, por supuesto, el estudiante no puede percibir ingresos superiores a 8.000 euros durante el ejercicio.
La burocracia, una vez más, se interpone en el camino. Conservar la matrícula oficial, los recibos de alquiler o residencia y cualquier otro documento que acredite el traslado y los gastos asociados es fundamental. Hacienda, como siempre, puede solicitar justificaciones.
La campaña de la Renta comenzará el 8 de abril y se extenderá hasta el 30 de junio, un periodo en el que casi 24 millones de contribuyentes deberán presentar su declaración. Y, como es habitual, las deducciones, incluyendo esta nueva medida para estudiantes, no se aplican automáticamente en el borrador web. Hay que verificar los requisitos y añadirlas manualmente. Un asesoramiento profesional, en estos casos, puede evitar sorpresas desagradables y optimizar al máximo la declaración.
La cifra habla por sí sola: 1.800 euros que pueden marcar la diferencia para familias que luchan por ofrecer a sus hijos una educación de calidad, aunque eso implique un esfuerzo económico considerable. Una medida, en definitiva, que reconoce la dificultad de acceder a la formación en algunas regiones y que intenta, aunque sea parcialmente, aliviar la carga financiera que supone.
