Powell frena el optimismo: ¿subirán los tipos tras la crisis iraní?

La calma que reinaba en los mercados financieros tras las tensiones entre Irán y Estados Unidos podría estar a punto de disiparse. Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, ha enfriado las expectativas de un alivio monetario inmediato en una comparecencia en Harvard, dejando entrever que la política de la Fed está “en una buena posición” para afrontar las consecuencias económicas de la crisis del petróleo, aunque admitiendo desconocimiento de su alcance.

La inflación, la sombra persistente

Powell, aunque prudente en sus declaraciones, no pudo evitar reconocer que la inflación, que ha superado el objetivo del 2% de la Fed durante cinco años, sigue siendo un quebradero de cabeza. La escalada de precios del petróleo, como era de esperar, podría reactivar las presiones inflacionarias y obligar a la Fed a reconsiderar su postura. La demanda de los consumidores, pilar fundamental del crecimiento, se vería directamente afectada, lo que complicaría aún más el panorama económico.

Las subidas de tipos, que parecían descartadas hace apenas unas semanas, vuelven a entrar en el radar tanto de la Fed como del Banco Central Europeo (BCE). El Euríbor ya ha experimentado su mayor alza desde 2008, señal de la creciente preocupación en el mercado. Pero hay un detalle que merece atención: Powell se mostró reacio a responder preguntas sobre su posible sucesor, Kevin Warsh, un nominado de Donald Trump, lo que sugiere una posible lucha interna en la Fed.

Riesgos crediticios: ¿una corrección o algo más?

Riesgos crediticios: ¿una corrección o algo más?

Powell también abordó las preocupaciones sobre los riesgos relacionados con el crédito privado, afirmando que la inestabilidad observada parece ser una simple corrección, no un evento sistémico de mayor alcance. Sin embargo, la prudencia es la norma en estos tiempos convulsos. La Fed está monitoreando de cerca este mercado, consciente de que cualquier sacudida podría tener consecuencias impredecibles.

El discurso de Powell no dejó indiferente a los inversores. Los bonos del Tesoro extendieron su racha alcista, con una caída de alrededor de 10 puntos básicos en los rendimientos a dos y diez años, impulsada por el temor a que un conflicto prolongado en Oriente Medio frene la Economía global. La cifra habla por sí sola: los precios al consumidor ya están subiendo, y la situación podría empeorar si la crisis del petróleo se prolonga.

Finalmente, el presidente de la Fed dirigió unas palabras de aliento a los estudiantes presentes, reconociendo las dificultades que enfrentan los jóvenes en el mercado laboral, pero instándolos a mantener el optimismo. Un mensaje, quizás, más acorde con la ocasión que con la realidad económica que se avecina.

La independencia de la fed, un valor innegociable

La independencia de la fed, un valor innegociable

Powell reiteró, con contundencia, el amplio respaldo público y del Congreso a la independencia de la Fed, elogiando la capacidad de sus funcionarios para mantenerse fieles a sus misiones principales. En un contexto de creciente politización de las instituciones, este mensaje es una garantía de estabilidad y previsibilidad. Pero la pregunta que flota en el aire es si la Fed podrá mantener su independencia frente a las presiones políticas y económicas que se avecinan.