La ayuda por maternidad se convierte en un apoyo clave para miles de familias españolas
El aumento del coste de vida en España se suma a la dificultad para conciliar la vida laboral y familiar, lo que hace que las ayudas vinculadas a la maternidad se conviertan en un apoyo clave para miles de hogares. Entre ellas, la deducción de hasta 1.200 euros en el IRPF para madres trabajadoras y el complemento adicional de hasta 1.000 euros por gastos de guardería gestionados por la Agencia Tributaria.
La deducción por maternidad: quién puede solicitarla y cómo funciona
La deducción por maternidad es una ayuda fiscal que permite a las madres trabajadoras reducir hasta 1.200 euros anuales en su declaración del IRPF por cada hijo menor de tres años. Para acceder a ella, se requiere estar dadas de alta en la Seguridad Social o en la mutualidad y trabajar, ya sea por cuenta propia o ajena.
En los últimos años, se han introducido cambios que han ampliado el acceso a esta deducción, incluyendo situaciones de desempleo o especiales, siempre que se cumplan condiciones específicas vinculadas a cotización o prestaciones.

El complemento por guardería: hasta 1.000 euros adicionales
Además de la deducción principal, se puede obtener un complemento por gastos de guardería o centros de educación infantil autorizados, que puede alcanzar hasta 1.000 euros anuales adicionales por hijo. Para beneficiarse de este extra, deben cumplirse varios requisitos, entre ellos que los gastos correspondan a centros autorizados y que los hijos sean menores de tres años.
La Agencia Tributaria especifica que son gastos de custodia las cantidades pagadas por la preinscripción, la matrícula, la asistencia, en horario general y ampliado, y la alimentación siempre que el abono corresponda a gastos que se hayan producido por meses completos y no tengan la consideración de rendimientos del trabajo en especie exentos.
Para reclamar estas ayudas, se puede solicitar el abono anticipado a través del modelo 140 ante la Agencia Tributaria o aplicarlas directamente en la declaración anual del IRPF. Es fundamental verificar que se cumplan los requisitos y que los datos estén correctamente reflejados, sobre todo en lo relativo a los hijos y a las cotizaciones.
La suma de ambas ayudas puede alcanzar hasta 2.200 euros anuales por hijo, lo que supone un alivio significativo para muchas familias, especialmente considerando el aumento de los precios en alimentación y a nivel general. Además de su componente económico, estas ayudas también pretenden favorecer la conciliación laboral y familiar, reduciendo así la carga financiera asociada al cuidado infantil.
