Jubilación sin cotizaciones: las pensiones no contributivas para amas de casa

Las mujeres que llegan a la edad de jubilación sin contar con los años de cotización suficientes, tras dedicar décadas de su vida a ser amas de casa, podrán acceder a una pensión no contributiva en 2026.

Un derecho para el trabajo doméstico no reconocido

Un derecho para el trabajo doméstico no reconocido

El trabajo de las amas de casa no ha tenido reconocimiento formal para la Seguridad Social debido a que no se generaban cotizaciones. Sin embargo, estas personas, generalmente mujeres, sí que trabajaban en las tareas del hogar y en el cuidado de los hijos o de los familiares.

Esta situación ha llevado a que muchas mujeres y hombres que dedicaron una gran parte de su vida, o toda ella, a esos labores no pudieran acceder a una pensión cuando se llegaba a la edad de jubilación, puesto que no podían acreditar que hubieran estado llevando a cabo un trabajo por cuenta propia o por cuenta ajena.

En este contexto, la pensión no contributiva de jubilación se convierte en un derecho para estas personas, garantizando unos ingresos mínimos y asistencia social y sanitaria a aquellas que no han podido cotizar lo suficiente a lo largo de su vida.

Para acceder a esta prestación, es necesario acreditar que se tiene la edad de jubilación, es decir, 65 años o más al presentar la solicitud para la pensión. Además, ha de tenerse una residencia legal en España durante al menos 10 años, con al menos dos años consecutivos e inmediatamente anteriores al momento de solicitarla.

La cuantía anual de esta pensión para 2026 es de 8.803,20 euros, que se reparten en 14 pagas.