Ee.uu. alivia sanciones al petróleo ruso bajo presión energética y tensión en oriente medio
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció un levantamiento temporal de las sanciones al petróleo ruso, vigente hasta el 11 de abril. La decisión, impulsada por la administración Trump, busca paliar la escasez global de crudo exacerbada por la guerra en Oriente Medio. La medida, que permite la venta y descarga de petróleo ruso en tránsito, se produce en un contexto de creciente tensión geopolítica.
Riesgo de flotilla en la sombra y la amenaza de irán
La exención, aunque de alcance limitado, permite a Rusia continuar exportando petróleo, una actividad vital para su Economía, que depende en gran medida de los ingresos energéticos. Según datos de la ONG alemana Urgewald, las exportaciones de combustibles fósiles rusos alcanzaron los 587 millones de dólares diarios en la semana posterior a los ataques aéreos de EE.UU. e Israel contra objetivos en Irán el 28 de febrero, un aumento del 14% respecto al promedio anterior.
Pero hay un detalle: Moscú ha evadido en gran medida las sanciones mediante una "flota en la sombra" de buques cisterna de terceros países. La fiscalidad del sector energético representaba casi la mitad de los ingresos del presupuesto federal ruso antes de 2022. Ahora, con la escalada de tensiones –incluyendo la amenaza de Irán de bloquear el Estrecho de Ormuz, vía crucial para el flujo de petróleo hacia Asia–, la situación se complica.
El Estrecho de Ormuz, responsable de aproximadamente un quinto del petróleo crudo mundial, ha visto un desplome en el tráfico. Informes recientes hablan de ataques a buques comerciales, y Teherán ha respondido con la colocación de minas, retrasando aún más la navegación. El nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, ha reiterado la determinación de su gobierno de mantener el bloqueo.
Washington ha advertido a Irán sobre las consecuencias de obstruir el estrecho, amenazando con una mayor acción militar. El Kremlin, por su parte, está invirtiendo cantidades récord en defensa, destinando el 6,3% de su PIB en 2025 a este fin, una cifra que equivale a la adquisición de miles de drones Shahed-136. La guerra en Ucrania ha impulsado esta reorientación de recursos, alimentando una dependencia cada vez mayor de los mercados asiáticos, como China e India, donde el crudo ruso con descuento ha encontrado un nuevo hogar.
La decisión de EE.UU. de aliviar las sanciones es, por ahora, una medida pragmática. Pero la volatilidad de Oriente Medio y la apuesta de Moscú por una estrategia de exportación alternativa sugieren que el futuro del petróleo ruso, y del suministro global, es más incierto que nunca.