Piel de t-rex: la ciencia juega con los dinosaurios (y el dinero)
Hace 83 años, la película Jurassic Park desató un debate que persiste: ¿podemos traer de vuelta a los dinosaurios? Ahora, la empresa Colossal ha logrado un hito sorprendente: ‘resucitar’ al lobo gigante de América, 10.000 años después de su extinción, aunque no sea un ejemplar original, sino un híbrido.
Un bolso con historia (y controversia)
Pero la historia se complica aún más. Un bolso, confeccionado con piel de Tiranosaurio Rex, está a la venta por nada menos que 600.000 dólares. El Artis Zoo Museum de Ámsterdam, en colaboración con la empresa The Organoid Company y Enfin Leve, ha logrado cultivar esta piel en laboratorio, un logro que ha desatado un intenso debate científico.
La pregunta clave es: ¿es realmente piel auténtica de dinosaurio? La respuesta, según expertos, es, al menos, cuestionable. Los fósiles raramente conservan tejido blando, y la piel, en particular, es extremadamente delicada. La clave, según el paleontólogo Jan Dekker de la Universidad de Turín, reside en la edad de las proteínas extraídas; estas pueden sobrevivir millones de años, pero la diferencia entre la vida de un T-Rex y la actualidad es abismal.

La ia y el 'colágeno sintético'
El proceso, según se detalla en un comunicado, empleó inteligencia artificial para reconstruir la secuencia proteica completa. Para suplir las lagunas, se recurrió a proteínas de pollo, los parientes vivos más cercanos de los dinosaurios. Así, el resultado no es piel de T-Rex, sino un ‘colágeno sintético’ muy sofisticado. “Lo que han hecho es crear colágeno sintético utilizando un modelo de inteligencia artificial entrenado con datos de diversas especies, principalmente pollo,” explica Dekker. “Es un avance fascinante, pero no se trata de un dinosaurio. De hecho, se parece más a una gallina que a cualquier otra cosa.”
La comunidad científica se muestra escéptica. Aunque el experimento demuestra un avance en ingeniería genómica, la proteína, según Dekker, “tiene más de gallina”. La controversia no solo radica en la procedencia de las proteínas, sino también en la metodología utilizada para recrear la piel. La empresa no está engañando, pero la presentación como piel de dinosaurio es, al menos, engañosa.

Un precio elevado para un sueño imposible
A pesar de las dudas, el bolso será subastado el 11 de junio en París. Y aunque la piel no sea auténtica, la curiosidad y el deseo de poseer un fragmento de un mundo perdido, o al menos, simulado, impulsarán a los coleccionistas a desembolsar una suma considerable. En definitiva, la ciencia ha logrado, de forma brillante y comercial, recrear un pasado que, hasta hace poco, parecía relegado a la ficción.
